Un grupo multinacional de investigadores del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y de varias universidades españolas y holandesas, entre las que se encuentra la Universidad de Castilla-La Mancha, a través del Instituto de Investigación en Recursos Cinegéticos (IREC), ha publicado un artículo en la revista Frontiers in Ecology and the Environment en el que advierte de que, sin una mejor gestión local, los humedales más emblemáticos del mundo corren el riesgo de colapsar debido al cambio climático.

El artículo toma como eje central el caso de Doñana, si bien los autores examinaron otros cinco humedales de la región Mediterránea inscritos en la lista del Convenio Ramsar de Humedales de Importancia Internacional que ya están muy afectados por la sobreexplotación de los recursos hídricos, entre los que se encuentran Las Tablas de Daimiel. Esos humedales sirven como ejemplos de lo que puede pasar al Parque Nacional andaluz sin un cambio en la gestión de agua en su entorno.

En su trabajo, los investigadores explican que proteger del cambio climático a los humedales de importancia internacional, como Doñana -inscrito en la lista de Patrimonio Mundial de la UNESCO-, requiere que se reduzcan las otras amenazas que padecen, como los aportes de abonos y aguas residuales o la explotación intensiva de las aguas subterráneas y superficiales. En este sentido, avisan de que problemas locales, como el deterioro de la calidad de agua por los aportes excesivos de nutrientes o la explotación intensiva de los acuíferos, pueden exacerbar los efectos de eventos climáticos extremos, como sequías y olas de calor, reduciendo la capacidad de los ecosistemas acuáticos para soportar los impactos del cambio climático.

El artículo, según el investigador del IREC y coautor del estudio Rafael Mateo explora el concepto del ‘espacio operativo seguro’ de los humedales y viene a demostrar que la gestión de amenazas locales puede expandir ese ‘espacio’ ante cambios globales. “Una gestión local inadecuada hace que un ecosistema acuático sea menos tolerante al cambio climático y se reduzca su capacidad de respuesta”, explica el profesor , ganador del en la categoría de Ecología y Biología de la Conservación y director de Ecología Acuática y Gestión de Calidad de Agua en la (Países Bajos). Por su parte, , primer autor del artículo y profesor de investigación en la Estación Biológica de Doñana (EBD-CSIC), indica que “al disminuir la entrada de nutrientes y las extracciones de agua, los gestores podrían reducir este riesgo de colapso y, por tanto, aumentar la resistencia de humedales como Doñana al cambio climático”.

Las Tablas de Daimiel, según se extrae del artículo, comparten buena parte de las amenazas que sufre Doñana, como son la entrada excesiva de nutrientes y la pérdida de aportes de agua. “Estos cambios, unidos al aumento de la temperatura, favorece la aparición de brotes de botulismo aviar en verano,” apunta Rafael Mateo. A todo esto se suma un importante impacto de especies invasoras de peces, como son la carpa, la perca sol y el pez gato, que alteran profundamente el ecosistema del Parque Nacional ciudadrealeño.

El documento pretende, ante todo, concienciar acerca de las oportunidades para mejorar acciones de conservación efectivas a escala local.

. Ciudad Real, 17 de febrero de 2017