“Es muy saludable confesar nuestros pecados confesándolos, leer más la Palabra de Dios, celebrar los domingos de Cuaresma con más intensidad, orar al Señor por la conversión de los pecadores y por los que están preparando su Bautismo, los catecúmenos”, ha expresado en su escrito semanal, recogido por .

Asimismo, aboga por “ofrecer ayunos obras de penitencia, volver el rostro a los más necesitados, perdonar a los que nos han ofendido, hacer el ejercicio del Vía Crucis y, si es posible, un retiro de oración o ejercicios espirituales”.

Se refiere monseñor Rodríguez a la Cuaresma, los cuarenta días que “proporcionan una nueva oportunidad de poner al día la vida cristiana”. “El camino cuaresmal que nos enseña Cristo nos conducirá a una vida plena y de mayor felicidad”, ha defendido.