El Concejal del Área, , ha señalado que el objetivo de estas inspecciones es proteger la salud de los usuarios de posibles riesgos físicos, químicos o microbiológicos derivado del uso y disfrute de estas instalaciones. Según ha informado el Consistorio talaverano en nota de prensa, los titulares de las piscinas son los responsables del cumplimiento de todo lo establecido en la legislación vigente, a fin de mantener las condiciones higiénico-sanitarias, la calidad del agua y la seguridad de las instalaciones.

Los titulares de las piscinas objeto del Programa de Vigilancia deberán rellenar y presentar sus solicitudes, en modelo normalizado, en la Concejalía de Sanidad y Consumo aportando, entre otros documentos, el certificado de desinfección, desinsectación y desratización de la instalación, el certificado específico de desinfección frente a la legionella o el análisis del agua del vaso salvo que esta sea agua de red y se haya renovado en su totalidad.

En referencia a la presencia o no de socorrista, hay que tener en cuenta que aquellas instalaciones que tengan una superficie o lámina de agua total mayor 100 metros cúbicos, sumando la superficie de todos sus vasos, están obligadas a disponer de socorrista. Si la lámina de agua es menor o igual a 100 metros cúbicos podrán solicitar la exención de la presencia de socorrista siempre y cuando el titular asuma la responsabilidad del cumplimiento de las medidas de seguridad y cuente con el acuerdo de los propietarios de la comunidad.

Aparte del control inicial de agua, si procede se debe disponer de un libro de registro con controles rutinarios que hay que realizar todos los días con medición de ph, cloro libre residual y cloro combinado, en caso de ser este el producto utilizado para garantizar la calidad del agua, al igual que hay que indicar la transparencia o no del agua.