En un artículo de opinión, recogido por Europa Press, Sánchez Butragueño hace referencia a “algunas opiniones de personas que se oponen al proyecto del parque histórico-cultural”, opiniones con argumentos “errados” ante las que, en su papel de licenciado en Ciencias Ambientales, rebate algunos aspectos.

Según apunta, el proyecto tiene tres aspectos fundamentales que hay que analizar por sus posibles implicaciones, impactos y repercusiones, como son el económico, el cultural y el ambiental.

Con respecto al económico, cree Sánchez Butragueño que “es evidente que en la actual situación socioeconómica que atraviesa España hace que pocos proyectos puedan suponer para Toledo y su área de influencia una oportunidad mayor que Puy du Fou”.

“Es claramente esperanzador para nuestro futuro económico la llegada de un proyecto que en absoluto es humo o promesas vanas, sino un plan estudiado y bien trabajado en base a la experiencia acumulada en 30 años en Francia”, indica.

Haciendo hincapié en la comarca de los Montes de Toledo, ha recordado que las proyecciones demográficas “son pavorosas” con un descenso estimado de población “dramático” en los próximos años.

El parque temático “mitigaría en parte los efectos de esta situación, atrayendo inversiones y dando a conocer la comarca a miles de personas que probablemente no pasarían por allí de otro modo”, algo “parecido” a lo que se puede decir de la zona oeste de la provincia, con las comarcas de Talavera y La Jara “afrontando un futuro nada esperanzador”.

En lo que afecta más directamente a la ciudad de Toledo, “económicamente el proyecto Puy du Fou puede suponer realmente el hecho diferencial que se lleva persiguiendo desde hace décadas, como es conseguir incrementar las pernoctaciones en base a un producto atractivo ligado a cultura e historia”. Además, el proyecto no plantea la construcción de hoteles, por lo que “será la oferta externa la que se beneficie directamente”.

A ello suma que la ubicación elegida posibilitaría amortizar la inversión que supuso la variante suroeste, “hoy claramente infrautilizada, que permitiría la llegada de los visitantes al parque desde sin interferir en el tráfico de la ciudad de Toledo de modo significativo”. “Por todo lo expuesto, creo que desde el punto de vista económico, podemos estar ante una oportunidad que será difícil que vuelva a repetirse”, añade Sánchez Butragueño.

En el terreno cultural, el académico considera “digno de agradecer” que el modelo que plantea Puy du Fou sea único en Europa por centrar el protagonismo en la cultura y en la historia. “No necesitan montañas rusas, ni personajes de cómic, ni muñecos basados en dibujos animados”.

Aunque se reserva la “obligación” de “estar atento” para vigilar que los contenidos de los espectáculos sean “rigurosos”, asegura que tiene constancia de que “los responsables del parque ya están en contacto con las personas que garantizan la elaboración y supervisión de esos contenidos de la historia para que sean veraces y fidedignos”.

ASPECTOS AMBIENTALES

Eduardo Sánchez Butragueño quiere dejar claro que la Junta “está siendo especialmente exigente con el proyecto de Puy du Fou”, y ante afirmaciones que consideran que se le ha puesto a la empresa francesa una “alfombra roja”, asegura que ha constatado que ese extremo es “absolutamente falso”.

“Muy al contrario, se le están exigiendo todos los requerimientos, documentos, estudios e informes que la ley establece para este tipo de proyectos, como es por ejemplo la elaboración de un informe de evaluación ambiental estratégica”, añade.

Ante “voces” que indican que la finca Zurraquín no es el lugar adecuado para emplazar el proyecto por su supuestamente alto valor ecológico, Sánchez Butragueño es de la opinión contrario.

En primer lugar, para Sánchez Butragueño, el valor ambiental de la finca no es “ni mucho menos tan elevado como esas voces indican”, ya que se trata de una finca de valor medio “con una gran extensión de campos de cereal, con zonas arbustivas principalmente de retama y aromáticas, algunos rodales repoblados con pinos y ciertas zonas con alguna encina salteada a modo de dehesa de baja densidad y presencia de algún enebro”.

Es para el experto “un proyecto híper-respetuoso con el valor ambiental de la finca” ya que sólo se edificará en el 5% de la superficie de la misma. Además, el proyecto plantea un calendario por fases a 10 años vista que evitará afecciones a flora y fauna de alto impacto en corto espacio de tiempo.

CONSUMO DE AGUA ASUMIBLE

Los consumos de agua que se plantean son “perfectamente asumibles y en absoluto son desproporcionados”, con la previsión de absorber 120.000 metros cúbicos en el año 2021. “Para que el lector se sitúe, en un día normal de funcionamiento del Trasvase Tajo Segura se derivan 1.200.000 metros cúbicos”, aclara.

El paisaje histórico de la ciudad de Toledo “no se verá afectado, pues la finca no es visible desde la ciudad ni desde su perímetro, al situarse a 8 kilómetros del centro y estar orientada al suroeste en una vaguada tras una zona más elevada que tiene como origen aproximadamente el trazado de la autovía ronda suroeste”.

“Precisamente es en lo vegetal donde paisajísticamente el proyecto es menos criticable, pues no sólo se plantea conservar los ejemplares de mayor porte —encinas y enebros principalmente—- sino que la cobertura vegetal de la parcela se vería enormemente incrementada”, ha argumentado.

En cuanto a hipotéticos impactos acústicos y luminosos, las críticas son “sorprendentes” al tratarse de una finca en cuyas cercanías “se ubicó durante lustros la discoteca de verano Agua Loca, que sin pantalla acústica alguna ni limitación de horario funcionó sin oposición muchos años”.

“Puy du Fou plantea un proyecto con mapas de ruido muy detallados, con medidas correctoras de probada eficacia como las pantallas vegetales que garantizan que los núcleos poblados más cercanos no tendrán contaminación acústica alguna”, explica el académico, que añade que en lo lumínico “se ha llegado a escuchar que los fuegos artificiales que el espectáculo nocturno plantea en las noches de verano pudiera impactar negativamente, lo cual tiene hasta cierta gracia al situarse el parque cerca de una de las poblaciones con mayor tradición pirotécnica provincial como es Guadamur, cuyo ‘pique’ entre la Virgen y el Cristo lleva favoreciendo desde hace décadas que los fuegos artificiales de la localidad sean visibles desde cientos de kilómetros a la redonda”.

En definitiva, “es un proyecto que supone una excelente oportunidad no solo para Toledo, sino para todo el centro peninsular, por descontado en lo económico, indudablemente en lo cultural y también, y esto es lo que me gustaría recalcar, en lo ambiental” para Sánchez Butragueño, que finaliza recalcando que emite su opinión “desde una posición de absoluta independencia, únicamente movido por ese sentimiento de responsabilidad” que como toledano y como ambientólogo le motivó a interesarse a fondo por el proyecto “antes de emitir un juicio”. “Permaneceré vigilante”, concluye.