De este modo ha reaccionado el movimiento ‘Queremos saber la verdad sobre Puy du Fou’, después de que tras la anulación efectiva del Plan de Ordenación Municipal de 2007, la Viceconsjería de Medio Ambiente haya considerado preciso elaborar un nuevo documento de modificación urbanística en el ámbito del Puy du Fou y que ese documento se someta a una evaluación ambiental estratégica en este caso por procedimiento ordinario y no simplificado como se estaba haciendo con la anterior.

“La Viceconsejería abre la vía para que la empresa se ahorre presentar a consultas previas de administraciones y personas interesadas durante 45 días hábiles adicionales un borrador de la modificación urbanística que se plantea acompañado de un documento ambiental estratégico nuevo”, ha denunciado en nota de prensa este movimiento.

Según ellos, el motivo que argumenta Medio Ambiente para anular lo realizado hasta ahora en relación a la Evaluación Ambiental estratégica e iniciar un nuevo procedimiento ordinario es que debe modificarse el POM de 1986 actualmente en vigor en , para que se recoja en él la condición de suelo rústico no urbanizable de especial protección que para la zona de afección del Puy du Fou estableció el POM de 2007 y que no se puede revertir.

“Extraña y kafkiana paradoja del destino la que lleva a que para que pueda seguir adelante la tramitación del Puy du Fou primero deba consolidarse la protección urbanística de los terrenos”, han alertado.

A la par, la nueva modificación urbanística pretendería que en ese suelo protegido se permitan usos terciarios de carácter “comercial, hotelero, hostelero y oficinas”, lo cual también debe ser evaluado ambientalmente. “Esta pretensión estaría en contradicción con la legislación estatal del suelo, y pone de manifiesto que en el PSI se podría estar ocultando información sobre la futura construcción de hoteles en la zona”, han explicado.

“Con este giro de los acontecimientos quedan claramente de manifiesto los profundos errores cometidos en la tramitación del Puy du Fou, y los graves problemas urbanísticos y medioambientales que genera su tramitación, así como el notorio alargamiento de los plazos de aprobación o denegación del PSI”, han defendido.

“Llaman la atención algunas insinuaciones que realiza en el informe la Viceconsejería de Medio Ambiente en relación a la eventual compatibilidad ambiental de la actuación, así como al extenso análisis hecho por el promotor hasta el momento. Tales afirmaciones, absolutamente innecesarias e inhabituales en este tipo de informes, sólo son entendibles desde la óptica de paliar el impacto del informe sobre la credibilidad del proyecto”, han criticado.

Por último, desde el Movimiento ‘Queremos saber la verdad sobre Puy du Fou’ consideran que la Viceconsejería “yerra notoriamente al querer contemporizar con la empresa, primero, porque pone en entredicho su imparcialidad; segundo, porque sabe que el proyecto puede ser incompatible urbanística y ambientalmente, y que la documentación aportada y los procedimientos iniciados por la empresa, ni eran los correctos ni se ajustaban a la legalidad, y por todo ello hay que partir casi de cero”.