Y es que Crespo, según ha manifestado en la rueda de prensa que ha ofrecido este viernes con la eurodiputada de IU, , considera que incluir la caducidad del trasvase en el futuro Estatuto de la región solo serviría para que las diferentes formaciones políticas con presencia en la región “se tiren los trastos a la cabeza”.

“Ese reduccionismo de usar el agua para que no se apruebe el Estatuto es una mezquindad”, ha incidido el líder de la federación de izquierdas, que se ha mostrado convencido de que en esa revisión del Estatuto castellanomanchego la cuestión hídrica “no es la única importante”, pues también ha de servir para blindar derechos y dotar a la región de más herramientas para que sea más democrática.

En esta línea de poner día y hora al trasvase de agua a Levante, Crespo, aunque aboga por que sea “cuanto antes”, defiende que ha de darse una tiempo prudencial a las regiones que hasta ahora se benefician del agua que sale de Castilla-La Mancha para que puedan llevar a cabo una “adecuada transición” a fin de garantizar que el “impacto en su economía y sociedad sea mínimo”.

DISCONFORMIDAD CON LA MESA DEL AGUA

En otro orden de cosas, y tras insistir en que el documento que salga de esa Mesa del Agua ha de estar por encima de las posiciones de los partidos y “ser buena para la integridad de Castilla-La Mancha”, Crespo no se ha mostrado muy seguro de que la posición mayoritaria que vaya a salir de dicho foro de diálogo guste a Izquierda Unida.

No en vano, ha explicado que “la mayor parte” de las opiniones expresadas en esa primera reunión de la Mesa del Agua van encaminadas a dejar de derivar agua a Levente desde los pantanos de cabecera para que esos recursos se queden en la Llanura Manchega, donde repetir “el modelo de expansión del Levante”.

“Es un tema muy goloso y difícil combatir, que ilusiona de forma mayoritaria a las comunidades de regantes, a las asociaciones agropecuarias y a los sindicatos agrarios. Eran pocas las voces que ven que ese tipo de desarrollo es insostenible. Si lo es para Levante también lo es para Castilla-La Mancha “, ha advertido.

De ahí que haya reiterado que IU aboga por que el agua sea considerado como derecho humano y no como mercancía y por que se tenga en cuenta la incidencia del cambio climático en el modelo hídrico del que se debe dotar la región, en el que no tienen cabida, a su modo de ver, los regadíos ilegales y la sobreexplotación de acuíferos.

TRASVASE

En otro orden de cosas, a preguntas de los medios, Crespo ha tildado de “barbaridad” el nuevo trasvase aprobado este pasado jueves, sobre todo porque, según ha indicado, “las balsas del Levante están llenas a causa de temporal de las pasadas navidades y hay agua en el Tajo acumulada pendiente de trasvasar”.

“Es una imprudencia que puede estar al borde de la legalidad, porque no se sabe con exactitud el agua que hay en el trasvase para saber si estamos en el Nivel 3 o hemos pasado al 4”, ha alertado Crespo, que ha afeado la actuación del , insistiendo en que es una “barbaridad”.

“El próximo mes, a causa de las lluvias, pasaremos a Nivel 2 y ya no se trasvasarán 20 hectómetros sino 40 y se degradará al máximo los embalses de cabecera”, ha advertido.

EL AGUA EN C-LM, EN LA AGENDA DE TRABAJO DEL

De su lado, la eurodiputada Sira Rego se ha mostrado confiada en que las conclusiones alumbradas en la Mesa del Agua sean claves para forzar el cumplimiento tanto de la normativa como de las sentencias del sobre caudales mínimos a su paso por y de la Reina.

En esta dirección, Rego ha insistido en que un momento en el que el cambio climático obliga a gestionar los recursos de forma más sostenible es imprescindible poner “sentido común” en el abordaje de la cuestión hídrica a fin de garantizar un bien que es fundamental.

Por último, ha defendido que el problema en materia de agua que presenta Castilla-La Mancha es un elemento central en la agenda de trabajo del Parlamento europeo, pues ha detallado que parte de la labor que se realiza en esta institución es perseguir que se dé cumplimiento a las directivas que de él emanan.