“Habrá catedrales que inviertan mucho en su conservación y en la prevención y otras que no tienen medios, no es los mismo la catedral de , de o de , que reciben visitantes y tienen esa fuente de ingresos que otras catedrales que no tienen el mismo apoyo turístico”, ha apostillado.

Según la última memoria de la Conferencia Episcopal Española, las diócesis destinaron en 2016 un total de 71,1 millones de euros a 373 proyectos de construcción, conservación y rehabilitación.

PLANES DE PREVENCIÓN

Delclaux de Muller ha asegurado que las 96 catedrales de España, que son propiedad de la Iglesia católica, cuentan con planes de prevención, aunque ha precisado que su conservación depende en gran parte de la entrada que se cobra a los visitantes pues las aportaciones del Estado llegan “gota a gota”.

“¿Que tenemos ayudas del Estado? Por ley sí las tenemos, pero en la realidad llegan gota a gota. Normalmente, las catedrales se mantienen a base de musealizarse, de cobrar entrada; también de la X de la Iglesia (en la Declaración de la Renta) pero es una pequeña parte, es muy poco, no es suficiente. Abrir una catedral son miles de euros al día, y es un drama pero, o es cobrando entrada o no hay forma de abrirla”, ha explicado Delclaux en declaraciones a Europa Press.

Así lo ha indicado tras el devastador incendio que devoró este lunes 15 de abril la catedral de Notre Dame de . Preguntado por cómo valora la conservación del patrimonio de la Iglesia en España, precisa que “en conjunto, bien”. “Tenemos catedrales que llevan 700 años en pie y siguen en pie, eso sí, necesitamos financiación privada, pública y sobre todo de los visitantes, que tienen que comprender que hay que pagar una entrada, aunque no nos guste”, insiste.

En España, las catedrales son propiedad de la Iglesia católica, a diferencia de Francia, donde, desde la Revolución Francesa, el propietario es el Estado. Para Delclaux, el hecho de que cada diócesis sea propietaria de su catedral, es una ventaja. “Eso facilita la protección del patrimonio, que cada pequeño propietario esté pendiente de sus inmuebles”, precisa.

En cualquier caso, considera que sucesos como el incendio en la catedral parisina son “completamente fortuitos” y pueden ocurrir “en cualquier momento y en cualquier sitio” incluso aunque se tomen precauciones. Si bien, reconoce que la prevención es fundamental.

“Desde la Conferencia Episcopal hicimos un curso el año pasado sobre protección de patrimonio que incluía, sobre todo, la conservación preventiva que es bastante más económica, es más cara a posteriori”, explica. Supone, según indica, estar pendiente del patrimonio, de los robos y otras posibles incidencias.

Si bien, Delclaux se muestra convencido de que el “principal enemigo” del patrimonio histórico “no son las termitas, la humedad ni el sol sino el mismo hombre”. “Si analizamos el siglo XX en Europa fue devastador entre guerras y persecuciones religiosas. En España, en el año 34 y en el 36 con la persecución religiosa, cantidad de edificios se quemaron y no hay vuelta atrás”, recuerda.

Aunque las propietarias de las catedrales españolas sean las diócesis, el experto puntualiza que el artículo 46 de la Constitución Española establece que “los poderes públicos garantizarán la conservación y promoverán el enriquecimiento del patrimonio histórico, cultural y artístico de los pueblos de España y de los bienes que lo integran, cualquiera que sea su régimen jurídico y su titularidad”.

En concreto, el experto de la Conferencia Episcopal cita un plan de catedrales y un plan de abadías pero asegura que “entra muy poquito dinero” de estos. Después, señala que cada comunidad autónoma es la que decide si quiere aportar a la conservación de la catedral en cuestión, a través de las comisiones mixtas de CCAA e Iglesia católica.