Así pues, durante los meses de enero a junio, los monitores trabajan con más de 3.300 alumnos (1.900 más que el año pasado) del total de los 4.450 participantes de la campaña, desde los más pequeños de Educación Infantil, con 3 años, hasta estudiantes de 1º de la ESO.

La actividad consiste en una pequeña presentación donde, dependiendo de la edad y del currículo educativo, se cuentan las diferencias entre árbol y arbusto, caducifolio y perennifolio, sembrar y plantar, y se trabaja con un cuento para Infantil, concluyendo el proceso con la realización de la siembra individualmente.

Con dicha actividad se intenta inculcar a los más pequeños el respeto y la importancia de nuestras plantas, llevándose cada alumno a casa un recipiente de yogur a modo maceta, para reutilizar, con sus semillas y aprendiendo de manera lúdica el cuidado del entorno que nos rodea, ha informado la Diputación en un comunicado.

La campaña se realiza con la colaboración de la Dirección General de Desarrollo Rural, Innovación y Política Forestal del , .

Como siempre, la campaña se destina a ayuntamientos, centros educativos, asociaciones y otras entidades sin ánimo de lucro de la provincia, que hicieron la solicitud antes del 31 de diciembre de 2018. Las semillas se repartieron a partir de enero de 2019 a coste cero para los participantes y entidades que este año alcanzaron la cifra de 37 entidades diferentes.

Además, este año, a todos los Centros Educativos que solicitaron la campaña, se les ha vuelto a ofrecer la posibilidad de que dos monitores del servicio se desplacen hasta sus centros para dar una charla teórico-práctica a los alumnos.

Con los 4.450 participantes de todas las entidades acogidas, se han repartido, a lo largo de toda la provincia, más de 34.300 semillas, acompañadas de dípticos explicativos del proceso de siembra y mantenimiento.