El 17 de junio de 1962 se atrevió a matar unos novillos (así aparece incluso en ‘El Cossío’), pero eso bastó para darse cuenta de que “era muy difícil ser torero, no tenía lo que tenía que tener con la espada y la muleta” dice, pero sí lo tuvo (y de qué manera)… con el caballo.

La Cerca se une al homenaje al ‘Pimpi’ que con mucho cariño ha preparado para este sábado el ‘torero de plata’ Javier de Esperanza. Los dos nos acompañan en esta tertulia que se viste de luces y les muestra hasta el mítico castoreño que cubrió la cabeza del picador en acción (y que nos cuenta sonriente que le libró de más de un botellazo y hasta de un ‘sandiazo’).

El tercer protagonista de esta ‘mesa redonda’ en torno al ‘Pimpi’ es su nieto, Óscar Colmenar Cantos, al frente ahora mismo de la cuadra que en su día crease su abuelo (y que hoy componen caballos hispano-bretones y españoles); un abuelo del que dice que “ante todo, es una buena persona, alguien humilde; es más que mi abuelo, es mi padre y me ha enseñado a luchar siempre por lo que he querido”.

Que Óscar es también el orgullo de Juan Cantos es algo que salta a la vista cuando éste habla de él, a su lado: “Mi nieto me ha superado en afición -dice- por eso va a lograr todo lo que quiera”. Para Javier de Esperanza, haber sido el que “ha arrancado el coche” que ha puesto en marcha este homenaje en el que muchos pensaban pero que nadie acababa de llevar a cabo está resultando especial. Juan Cantos lo merece y es de justicia que reciba el cariño que durante años él ha regalado a aquellos que ha encontrado en el camino.

Esta tertulia se llena de anécdotas, de vivencias y de recuerdos que aquí tendrán ocasión de conocer de boca del propio ‘Pimpi’; de sus 19 años con el mismo espada: el también ejemplar y referente, , de quien Juan dice que es “como un hermano” porque le ha enseñado a ser lo que es dentro y fuera de los ruedos. También formó cuadrilla con otros como Esplá o , y de todos guarda historias maravillosas de amor al toro… y al caballo.

Antes de ser ‘El Pimpi’, Juan Cantos fue un chaval que trabajaba de botones en el Gran Hotel y que ganaba así más en propinas que en sueldo, incluso desafiando (desde el cariño) al sargento Quintanilla cuando éste le regañaba por atreverse a aparcar en el garaje los coches de los clientes sin tener carnet de conducir, como el propio Juan nos cuenta entre risas.

Albacete ya respiraba entonces un fuerte amor al toro, y en círculos como ése (en las proximidades del hotel) el aroma del arte impregnó de lleno al joven Juan. En la casa de (con quien tanto entrenó, aprendió y tentó) nació su pasión al caballo y, con ella, ‘El Pimpi de Albacete’.

Pero su historia no sería la misma sin ‘Rambo’. Bien escogido estuvo el nombre del caballo que más alegrías le ha dado en su trayectoria. Nos cuenta que lo compró en Puigcerdá y que se quedó prendado de él en cuanto lo vio. Su dueño no quería venderlo, pero Juan le dijo que si a la mañana siguiente volvía y no se lo tenía preparado, rompía el trato al que habían llegado para llevarse otros ejemplares (y por el que había dejado a cuenta ya 25.000 pesetas). Cuando al día siguiente regresó, ‘Rambo’ le estaba esperando, y feliz se lo trajo, pero viendo cómo allí se quedó llorando quien hasta entonces había sido su dueño. ‘Rambo’ entonces tenía dos años.

Más de veinte fueron ‘compañeros’ y compartieron anécdotas, haciéndose grandes el uno al otro. “Con él se rompió el molde” dice el Pimpi de ‘Rambo’, lleno de orgullo. Cuenta que le gustaba (al caballo) beberse un botellín de cerveza de sus manos después de una tarde en escena, y que eso le daba fuerzas para volver a otra si era necesario. Vuelve a sonreír, igual que cuando recuerda cómo ‘Rambo’ roncaba enfadado cada vez que un toro lo tiraba.

Albacete se suma este sábado a alguien que ha llevado el nombre de esta tierra, con orgullo, por todo el mundo. “Uno de los pocos picadores a los que le tocó la Banda de Música en ”, rememora. Alguien que rebosa sabiduría por la que es y será su pasión y que grita a los cuatro vientos que “la Feria Taurina de Albacete no sería nada sin sus toreros”, a los que pide que se apoye y se ponga en valor porque, sólo así, se pone en valor nuestra Historia.

Les animamos a visionar al completo este homenaje a Juan Cantos, ‘Pimpi de Albacete’ a través del vídeo que acompaña a este adelanto por escrito de este ‘Tertulianos en la Red’.