Observación muy importante: Después de la edición de este artículo, en fecha 30 de junio de 2012 Almadén ha sido nombrada Ciudad Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

Una localidad ligada a la explotación de su mina

La comarca de Almadén ocupa la zona sur occidental de la provincia de Ciudad Real constituyendo una zona de transición entre el sur de la Meseta Central y el Valle del Guadalquivir.

El origen de Almadén, estrechamente ligado al de la explotación de su mina, es muy remoto. Las primeras noticias documentadas proceden de Teofrastro de Ereso (372-287 a. C.). Sin embargo la descripción más completa la realiza Plinio el Viejo, quien certifica la antigüedad de las explotaciones señalando que ya se explotaba aquel producto en España en el siglo IV a. C. y localizando la mina en la región de Sisapo, en la Bética, de donde afirmaba que se extraía el mejor bermellón de todo el Imperio.

Tras la época de los visigodos, poco documentada, los musulmanes dominaron las minas durante los siglos VIII al XIII. Almadén, como ciudad, parece ser de origen árabe, al haber nacido de la agrupación de albergues construidos alrededor de las minas que explotaron los invasores, levantando el hins al-ma´din, el fuerte de la mina, para defenderlas. Fueron los árabes los que dieron a este pueblo el nombre de Hins-Al-Madem, del que procede su topónimo actual.

El primer gran impulso para el consumo de mercurio vino dado por la necesidad de amalgamar en frío la plata extraída en América. Esta necesidad de mercurio trajo consigo un obligado aumento de la producción y la consiguiente necesidad de mano de obra. Fue entonces cuando se decidió incorporar galeotes al trabajo de las minas. A partir de esta época, las aplicaciones del mercurio empiezan a multiplicarse.

El siglo XVIII significa para Almadén su expansión como ciudad, siendo construidos en esa época el Hospital de Mineros, la Plaza de Toros, la Escuela de Minas y la Real Cárcel de Forzados.

Tras la independencia de las colonias americanas el mercado se paralizó y el Gobierno se propuso enajenar los azogues en subasta pública. Así se firmaron a partir de 1835 una serie de convenios con la Banca Rothschild por los cuales esta compañía controlaría la comercialización del mercurio de Almadén hasta 1921, año en que de nuevo las minas pasaron a ser explotadas por la Hacienda española y el Estado las ha explotado desde entonces hasta el cese de la explotación en 2001.

Progresiva disminución de la población

Durante cientos de años, la mina dio trabajo a casi todos los habitantes de la ciudad, haciendo de Almadén una ciudad próspera y el motor de toda la comarca.

Sin embargo, en la década de 1970 comienza la crisis del mercurio y el efecto inmediato fue la mecanización de la mina para reducir mano de obra.

A principios de este siglo, la Unión Europea, alentada por informes científicos que demuestran el potencial dañino del mercurio para la salud, puso en marcha la Estrategia Comunitaria sobre el Mercurio. Las medidas de la UE y la baja rentabilidad de la explotación derivaron en la paralización en 2001 de la actividad extractiva del mineral en Almadén y, dos años más tarde, en el cierre de la actividad metalúrgica.

Desde 2001, Minas de Almadén y Arrayanes (MAYASA), empresa perteneciente al Estado Español que desde 1982 explotaba y comercializaba los recursos naturales de la mina de Almadén, se dedica sólo, en este ámbito, a comercializar el mercurio excedentario procedente de la industria europea del cloro, el cual, una vez tratado, se exporta a países dentro y fuera de la Unión Europea. Esta actividad se mantendrá hasta 2011, año en el que entra en vigor la Estrategia Comunitaria del Mercurio, que exige el cese total de la producción y exportación de este metal.

Al mismo tiempo, MAYASA está realizando un gran esfuerzo en la búsqueda de alternativas productivas capaces de reemplazar una actividad minera que se remonta a más de dos milenios, a fin de que las decisiones de la UE no supongan perjuicio para Almadén y su comarca.

El censo de Almadén, que había ido creciendo en los siglos anteriores hasta llegar en 1950 a los 12.375 habitantes, comenzó a sufrir un proceso demográfico regresivo que le ha llevado a un alarmente descenso de población, 6.406 habitantes, según los datos del Instituto Nacional de Estadística de 2006.

Según indica el alcalde de Almadén, Guisado, a medida que la mina, que llegó a tener 2.000 empleos directos en su actividad extractiva, fue perdiendo peso específico y dismimuyendo sus necesidades de mano de obra, “Almadén sufrió una emigración galopante, que en estos momentos se está frenando”, matiza, para añadir que la falta de expectativas económicas afecta sobre todo a los más jóvenes, por lo que se están adoptando medidas para evitar esa sangría de emigración que Almadén, y toda la comarca en paralelo, han soportando durante tanto tiempo.

Almadén amplía su superficie de suelo industrial con una firme apuesta por las energías renovables

En la actualidad se ha llevado a cabo la amplicación del Polígono Industrial Pozo de las Nieves, cuyas parcelas están ya todas prácticamente adjudicadas y está ya en la Comisión Provincial de Urbanismo la promoción de un Polígono Industrial de aproximadamente 200.000 metros cuadrados que se llamará Eras de Barburillo, promovido por MAYASA junto con la Sociedad Española de Participaciones Industriales (SEPI).

Entre estos proyectos empresariales, destaca el de la empresa que pondrá en marcha una fábrica de paneles solares fotovoltáicos en la II fase del Polígono Industrial Pozo de las Nieves, que supondrá una creación inicial de 150 puestos de trabajo directos.

Además está prevista la apertura de una línea de 400 megavatios en Almadén, lo que ha despertado el interés de las principales empresas del sector de energías renovables, concretamente Abengoa tiene muy avanzado un proyecto de energía solar termoeléctrica de inminente asentamiento en la zona.

Almadén se encuentra en una zona geográficamente privilegiada, con una zona especial de protección de aves, por lo que existe gran interés por que el desarrollo industrial sea sostenible con el mantenimiento del medio ambiente. A todo ello hay que sumar la riqueza cinegética de Almadén, ya que la caza reporta, en menor medida que otros recursos, empleo y riqueza a la zona. La actividad cinegética se suma así a la diversidad de recursos que se están fomentando, “demasiado tiempo hemos estado dependiendo sólo del mercurio, que nos ha fracasado y nos ha situado en una posición francamente difícil, por lo que es importante no tener un único referente económico diversificando nuestros recursos”, afirma el Alcalde.

Plan de reindustrialización

Dado que la minería, por imperativo de la Unión Europea, debe dejar de producir mercurio, “estamos buscando las alternativas oportunas para que el desarrollo de un nuevo Almadén sin minas sea posible y que la crisis en espiral que hemos vivido durante los últimos 35 años se pare, marcando un nuevo rumbo mediante una diversificación económica que permita el crecimiento y la riqueza de una tierra que se lo merece”, plantea el Alcalde.

En estos momentos de profundo cambio en la estructura económica de Almadén, se ha firmado con el Ministerio de Industria y la Consejería de Industria un convenio mediante el cual Almadén podrá recibir hasta 54 millones de euros para desarrollar su Plan de Reindustrialización 2008-2013.

Estas ayudas tienen una doble vertiente. Por un lado, una cantidad será destinada a la generación de suelo industrial y otra parte se destinará a incentivar el asentamiento de empresarios en Almadén mediante la promoción de una línea de créditos blandos.

Por otra parte, la Consejería de Ordenación del Territorio y Vivienda invertirá 13,5 millones en obras de carreteras en el entorno de la localidad y su comarca. Además, bajo el punto de vista de Emilio García, el paso de la autovía que comunicará Levante con Lisboa va a ser, sin ninguna duda, un tremendo fortalecimiento para todos estos proyectos industriales.

Ciudad universitaria desde el siglo XVIII

En 1977 se creó la Escuela de Minería de Almadén, la primera de España y la cuarta del mundo. En 1782 se construyó el edificio de la Academia donde se han desarrollado las enseñanzas de minas hasta 1973, año en el que trasladó a la nueva Escuela Universitaria Politécnica, edificada sobre la antigua ubicación de la Real Cárcel de los Forzados.

El edificio de la antigua Escuela de Minas tiene dos plantas a la calle y dos más que se hunden en la parte posterior debido al desnivel del terreno. El máximo interés está en la fachada, concretamente la portada con columnas y balcón en la parte superior.

En opinión del alcalde de Almadén, la Escuela de Minas forma parte de las señas de identidad de la historia de esta localidad y también de su futuro como referente universitario, puesto que más de setenta profesionales, doctores y licenciados, están aportando un gran valor al proyecto de futuro de Almadén.

En este sentido, MAYASA, con la participación de la Universidad de Castilla-La Mancha, a través de la Escuela Universitaria Politécnica de Almadén, y del Centro Nacional de Investigaciones Metalúrgicas (CENIM), centro dependiente del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), está desarrollando el proyecto comunitario MERSADE, cuyo objetivo es el diseño, construcción y validación de una instalación prototipo para el almacenamiento seguro de los excedentes de mercurio procedentes de la industria europea.

Vestigios de la Cárcel de los Forzados

La hoy desaparecida Real Cárcel de Forzados fue construida en 1754 por el ingeniero Silvestre Abarca. El edificio constaba de dos plantas con un gran patio en el centro, todo ello rodeado de una gran muralla.

Extinguido el presidio y la condena a trabajos en la mina de Almadén, durante el siglo XIX el edificio fue Prisión Provincial, pasando a destinarse a almacén de trigo entre 1941 y 1969, año en el que fue demolida y en cuyo solar se construyó la actual Escuela Universitaria Politécnica de Almadén, en la que mediante una excavación en 1996 se descubrieron algunas celdas de la desparecida Cárcel de los Forzados que se pueden contemplar en el Museo Histórico-Minero Francisco Pablo Holgado, creado en 1998 en la Escuela.

Patrimonio histórico y artístico

El abad Breuil descubrió en la Sierra de Cordoneros pinturas rupestres que corresponden al denominado Arte Esquemático. El color predominante es el rojo y temáticamente destacan las figuras de animales cuadrúpedos, especies que debieron ser parte económica de la época, y también algunos signos ramiformes y estilizaciones de cazadores y ciervos.

De la dominación árabe perdura el testimonio del Castillo Fortaleza de Retamar, contruido en el siglo XII para la defensa del tesoro de sus minas y denominado “Hins-Almadén” o Fuerte de la Mina. En la actualidad se conservan de él, únicamente, la torre, de construcción posterior al castillo, y parte de las murallas laterales. Fue reforzado y ampliado en 1467 por el Clavero de la Orden de Calatrava López de Padilla. En el Siglo XVIII fue reparado por fuera y fue entonces cuando se construyó la torre que hoy se conserva, con reloj y campanario, que recientemente ha sido techada.

La Casa de la Inquisición, edificio de corte regio que fue utilizado por la Inquisición durante su estancia en Almadén, es de estilo renacentista. También fue usada como residencia de la familia de banqueros Függer en la época en la que tuvieron las minas de Almadén en concesión.

Este edificio, pese a estar muy restaurado, conserva la portada en piedra con dintel acusado en cornisa con una pequeña ventana superior y tres ventanas con rejería de forja.

En Almadén se conservan varias edificaciones religiosas. La más antigua es la iglesia de San Sebastián, situada en el casco antiguo, junto a la mina, construida en el siglo XVIII y de estilo neoclásico. Actualmente está cerrada al culto.

La iglesia de San Juan fue construida en el siglo XVIII y su fachada ha sido recientemente restaurada. Tiene planta de cruz griega y portada con jambas en piedra y arco en ladrillo, con dintel superior rematado en piedra labrada con altarcito y un nicho para una imagen.

En la antigua ermita de se edificó en 1747 la Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de . Su construcción corrió a cargo de las limosnas de los mineros y hoy es la principal iglesia de la ciudad.

Tiene planta de cruz latina y portada con cuatro columnas dóricas, dos a cada lado de la puerta. La ermita de Fátima, antiguamente del Cristo de la Fuensanta, fue construida en el Siglo XVIII, tiene una portada en ladrillo y, en el interior, la cúpula descansa sobre pechinas.

La Plaza de Toros de Almadén es una construcción única en el mundo por su forma hexagonal

Declarada Monumento Histórico Artístico en 1979, la Plaza de Toros de Almadén, de forma hexagonal, es una original contrucción que integraba un conjunto de 24 viviendas. En cada lado del hexágono había cuatro viviendas para los mineros que en el siglo XVIII llegaban de forma masiva a Almadén.

Fue el superintendente Villegas el que diseñó el plan de construcción de esta plaza para obtener financiación para la construcción del Hospital de Mineros de San Rafael. La financiación se obtenía mediante el alquiler de sus viviendas y mediante la organización de corridas de toros.

Este edificio ha sido restaurado integralmente y fue reinagurado el 10 de junio de 2003. A partir de entonces, además de ser un magnífico coso taurino, ejerce el papel de centro social y de encuentro, recinto cultural para el verano, y alberga en estos momentos un hotel, dos museos y la oficina de información turística.

Frente a la Plaza de Toros se erige el Monumento al Minero, obra de Leo Gallardo Blanco inaugurada el 7 de septiembre de 1996 como homenaje a todos los hombres de la comarca de Almadén que con su duro trabajo consiguieron sacar la riqueza de las entrañas de la tierra. Su construcción fue financiada con aportaciones de la población y de algunos organismos públicos y privados.

Observación muy importante: Después de la edición de este artículo, en fecha 30 de junio de 2012 Almadén ha sido nombrada Ciudad Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.