Historia de Alcaraz

Alcaraz se encuentra al sur de la provincia de Albacete, concretamente en el extremo septentrional de la sierra a la que da nombre, en el denominado Cerro de San Cristóbal.

Su historia se remonta a tiempos remotos como demuestran las pinturas y restos neolíticos hallados en el cercano yacimiento al abrigo de Los Batanes. Durante su existencia íbera respondió al nombre de Urcesa, hasta que la presencia musulmana llegó a la península.

A partir de aquí comienza a denominarse Al Karrash, de donde ha derivado el actual nombre. Fueron los árabes quienes concibieron la construcción del castillo del que en la actualidad se conservan escasos restos.

La etapa cristiana se inicia con la toma de la villa por el rey Alfonso VIII en 1213, quien la convierte en uno de los enclaves estratégicos más importantes para conseguir la reconquista del reino de Murcia.

Desde allí podían enviarse ejércitos e intendencia, así como tropas de refresco tras los choques en la frontera, dominando el territorio y las fronteras con los reinos de Murcia, Jaén y Granada.

Tanta fue su importancia, que en Alcaraz se reunieron en el año 1265 dos soberanos conocidos por los sobrenombres de El Sabio y El Conquistador. Eran Alfonso X, rey de Castilla, y Jaime I, monarca de Aragón, quienes se entrevistaban para hacer la repartición de las tierras que iban a conquistar a los árabes. De este modo, se inicia uno de los periodos de mayor brillantez de esta localidad, que se prolongaría hasta la desaparición del “peligro musulmán” y con ello del valor estratégico del lugar.

Alcaraz ya había recibido Fuero y Concejo por concesión real, y en 1429 consiguió el título de Ciudad por parte de Juan II de Castilla.

En el año 1470 sería cedida por Enrique IV al marqués de Villena. Cinco años después, los habitantes de Alcaraz se levantaron en armas contra el noble de Villena, siendo la primera ciudad a favor de los Reyes Católicos en su lucha por el trono contra Juana la Beltraneja.

Los Reyes le concedieron el título de Leal y Muy Noble, visitando la reina Isabel la ciudad en el año 1495. A pesar de que Alcaraz termina la Edad Media en decadencia, en el siglo XVI tiene lugar el renacimiento de la ciudad de la mano de un apogeo artístico y cultural importante. Es la época en que Carlos I cede el señorío de Alcaraz a Isabel de Portugal, concretamente en el año 1526.

De este modo, Alcaraz cobra su máximo esplendor con la construcción de los edificios más notables de estilo renacentista que se han conservado hasta nuestros días, destacando la Plaza Mayor, un monumental espacio público de traza solemne y sobria declarado Monumento Histórico-Artístico Nacional en 1945.

Además, se deja sentir la prosperidad económica apoyada en varias decenas de telares en los que se fabricaban alfombras y tapices de gran prestigio en todo el mundo.

Algunas muestras de soberbia confección salidas de aquellos talleres se conservan en nuestros días en el Museo Metropolitano de Nueva York y fueron expuestas en la Exposición Universal de Sevilla en el año 1992.

En esta época, la vida religiosa cobró un fuerte impulso, surgiendo además un foco cultural y humanista relacionado principalmente con las letras y la arquitectura, manteniendo para ello unas Escuelas de Primeras Letras y Gramática que contaron con maestros de la talla de Pedro Simón Abril y estudiantes como Miguel Sabuco, autor de la original obra “Nueva Filosofía de la naturaleza del hombre” de 1587.

En el siglo XVI, concretamente en 1509, nace el hijo más ilustre de la ciudad de Alcaraz como es Andrés de Vandelvira, autor de la Catedral de Jaén, la Sacra Capilla del Salvador y el Hospital de Santiago, ambas en Úbeda, entre otras. Tras aprender el oficio de cantero con el maestro Francisco de Luna, y antes de marchar a Jaén, construyó una de las puertas más importantes de Alcaraz, de estilo plateresco, como es la Puerta del Alhorí o de Aduana, así como la tasación de la Torre de El Tardón.

Durante la Guerra de la Independencia, Alcaraz vuelve a jugar un papel muy importante en la región. Por su fácil defensa, las autoridades de la provincia de La Mancha, que proclaman la Constitución de 1812, se refugian en ella y dirigen desde allí la resistencia contra el invasor.

Desde el siglo XIX, las tierras de Alcaraz pasaron a formar parte de la nueva provincia de Albacete.

La población de Alcaraz creció significativamente en la primera mitad de siglo XX, hasta alcanzar su máximo esplendor en 1950 con más de 15.000 habitantes. Luego disminuyó de forma muy acentuada, hasta la década de 1980. Desde entonces, con ligeros altibajos, la población se ha mantenido estable, cercana a los dos mil habitantes.

Las alfombras y tapices de Alcaraz alcanzaron un reconocimiento y prestigio mundial en el siglo XVI

Las alfombras de Alcaraz se conservan desde época musulmana y es el legado más importante que han dejado los musulmanes en esta ciudad. Se trabajan con el nudo español y con lana pura de oveja. Prueba de ello son los abundantes rebaños y numerosos protocolos notariales que documentan el importante comercio de animales y lana en Alcaraz, así como de cardadores, peinadores, urdidores y tejedores que trabajaban esta fibra.

Antiguamente fueron símbolo de prestigio social y todos los grandes reyes han sido poseedores de estas magníficas alfombras, especialmente en el reino de Castilla.

En el siglo XVI, Alcaraz dio nombre a toda la producción de alfombras de la zona, al ser el municipio más importante en número de habitantes, la mejor relacionada y con mayor capacidad de trabajo. A pesar de ello, hay documentos que constatan que también se fabricaron alfombras de calidad en otros pueblos albaceteños como Chinchilla, Liétor y Letur.

La existencia de alfombras tipo Alcaraz se puede apreciar en muchos museos extranjeros, como en el Metropolitano de Nueva York, Schloss Museum de Berlín o en el Victoria y Alberto de Londrés. En España, hay una buena representación de estas alfombras en el Museo de Artes Decorativas de Madrid y en el Arqueológico Nacional de esta misma ciudad.

En la actualidad se confeccionan como antaño. Una muestra de estas alfombras la encontramos en la Oficina de Turismo de Alcaraz, así como en el Ayuntamiento de esta localidad. Esta última ha sido tejida según las antiguas técnicas por mujeres de la ciudad, y en ella pueden contarse más de seis mil nudos.

Ciudad monumental

Alcaraz se encuentra plagada de edificaciones levantadas en el siglo XVI que constituyen un conjunto monumental formidable.

Para muchos, el mayor exponente es la Plaza Mayor. Construida en el siglo XVI de forma solemne y sobria, se abre sobre la plazoleta de la iglesia de la Santísima Trinidad. El trazado es rectangular y de proporciones absolutamente armónicas, ideada para involucrar en ella la vida activa de toda la ciudad, como muestran sus tres lonjas, los espacios abiertos y las dos torres, la de El Tardón y la de La Trinidad, que se encuentran en su ángulo sureste.

La Torre de El Tardón fue construida a mediados del siglo XVI, a partir de 1555, por Bartolomé Flores quien, en 1568, declara haberla terminado. Es renacentista y su planta es de forma hexagonal, aunque no regular. Su altura está repartida en cuatro cuerpos en los que se aprecian los trabajos del escultor y arquitecto nacido en la villa, Andrés de Vandelvira.

La tasación de esta Torre es la única obra de la provincia de Albacete en la que encontramos documentada la intervención de Andrés de Vandelvira. En ella puede apreciarse su sello inconfundible, destacando los guerreros que sostienen el escudo de la ciudad y que recuerdan a temas semejantes de la portada de El Salvador de Úbeda.

Posee un campanario que era de alarmas y avisos que tocaba de tarde en tarde, por lo que la voz popular la bautizó con su actual nombre. Esta campaña existe en la actualidad y cuenta con una inscripción con la fecha del año 1444.

Junto a ella, está la Torre de La Trinidad de la iglesia, del mismo siglo y planta cuadrada, de aspecto más sólido.

El conjunto formado por estas dos torres posee un toque de genialidad y frescura poco frecuentes, destacando en ambas la característica de ser prismáticas irregulares.

En la parte sur de la Plaza Mayor de Alcaraz se encuentra la lonja del Corregidor o de Santo Domingo, adosada al desaparecido convento del mismo nombre. Se extiende a un lado de la Plaza con su galería y sus arcadas, guardando en su interior una sala municipal de exposiciones.

Fue construida en 1518 por Juan de Chiberría, interviniendo en la tasación Juan de Baeza. La obra fue reconstruida en 1718, siguiendo en la arquería inferior el mismo estilo sobrio que representan los restantes edificios de la Plaza. La galería superior conserva los primitivos antepechos calados.

Ayudan a cerrar este espacio la lonja del Ayuntamiento o del Alhorí, al norte de la Plaza, y la de La Regatería, al oeste, actual Casino de Alcaraz y sede de pequeños comercios. Ambas son de estilo sobrio y clásico de finales del siglo XVI. El ángulo se completa con el llamado Arco de la Zapatería.

Actualmente la única parroquia de la ciudad es la Iglesia de La Santísima Trinidad, a la que pertenece la torre del mismo nombre, con portada gótica y capilla renacentista, situada en una pequeña plaza junto a la Plaza Mayor. La fecha de construcción del edificio es del siglo XV. Está formada por tres naves y cuatro tramos, sin crucero, separados por pilares fasciculados. La parte gótica debió finalizarse antes de 1492, ya que en la bóveda central aparecen las armas de los Reyes Católicos sin la granada en punta tradicional. El Templo posee una hermosa capilla renacentista con tres magníficas bóvedas de crucería decorativas. La portada es una obra de un gótico muy avanzado.

En la iglesia de La Santísima Trinidad se conserva una colección de estatuaria gótica del siglo XV que forma parte del retablo mayor. Otra pieza a destacar es la pila bautismal, que data de finales del siglo XV al XVI.

La antigua parroquia de San Miguel Arcángel, situada en la calle Mayor, cuya construcción data de los siglos XVII al XVIII construida sobre un antiguo templo del que sólo queda la capilla funeraria, de planta cuadrada y bóveda cruzada. Se conserva el retablo mayor neoclásico, obra de Roque López. Actualmente no tiene culto, estando dedicada a edificio cultural.

Alcaraz conserva hasta nuestros días un conjunto renacentista de gran belleza, en el siglo XVI la ciudad vive un auténtico apogeo artístico y cultural, se levantan la mayoría de los palacios y edificios notables como las casas señoriales de los Guerreros y de los Galiano que presentan sobre sus portadas dos impresionantes figuras de guerreros en actitud de ataque.

En la ciudad de Alcaraz se conserva además el monasterio María Magdalena, de monjas franciscanas, cuya construcción data de los siglos XVI al XVII. Posee un claustro con forma rectangular y tres cuerpos. En su interior alberga infinidad de imágenes de un valor incalculable.

Uno de los edificios civiles destacables de esta ciudad es la portada del Alhorí o de Aduana, actual Centro de Información de Alcaraz. Una construcción de tipo plateresco, obra de Andrés de Vandelvira, que data de 1531-1532, en la que se puede observar el escudo de la ciudad sujetado por angelotes y el escudo de Carlos I de España y V de Alemania.

Enclavado a la entrada de la localidad se encuentra el Arco del Acueducto, perteneciente a una edificación civil del siglo XV, mientras que a las afueras está el Santuario de la Virgen de Cortes.

Santuario de la Virgen de Cortes

El Santuario de Nuestra Señora de Cortes está situado sobre una colina, a seis kilómetros de la ciudad de Alcaraz, en el entorno donde los lugareños sitúan una antigua fortificación popularmente conocida como La Atalaya.

Las crónicas cuentan que dicha Atalaya era en realidad el castillo de Carriz, donde el rey Alfonso VIII de Castilla se reunió con los reyes Pedro II de Aragón y Sancho VII de Navarra en las primeras Cortes conjuntas de la primigenia España, acordando importantes estrategias y compromisos para la batalla definitiva contra los almohades en las Navas de Tolosa (1212), y la posterior conquista de Alcaraz. Así fue como dicho asedio duró desde primeros de marzo hasta la segunda mitad del mes de mayo de 1213, consiguiendo tomar para siempre dicha ciudad.

El 1 de mayo de 1222, según la leyenda, se produjo la aparición de Nuestra Señora de Cortes al pastor Francisco Álvarez, natural de Solanilla, en el hueco de una encina.

En recuerdo de aquel singular evento se erigió el Santuario actual el 8 de septiembre del mismo año.

Consagrado en el siglo XIII, por el Santuario de la Virgen de Cortes han pasado ilustres españoles

En la actualidad, el Santuario de la Virgen de Cortes se ha convertido en un lugar de peregrinación, concentrando a un importante número de personas durante la romería que se celebra cada 8 de septiembre, considerada por muchos como la manifestación religiosa más multitudinaria que se celebra en la provincia de Albacete y en Castilla-La Mancha.

Consagrado en el siglo XIII, por este lugar han pasado ilustres españoles entre los que destaca Alfonso X El Sabio.

El 30 de abril se celebran Los Mayos a Nuestra Señora de Cortes, y al día siguiente se cantan en el Santuario.

El 26 de agosto se traslada a la Virgen desde el Santuario a la ciudad de Alcaraz haciendo tres carreras: una de ellas en la carretera, otra en la calle Mayor, en el encuentro de Cristo Crucificado, y la tercera, dentro de la Iglesia de la Santísima Trinidad, donde permanece hasta el 8 de septiembre. Fecha en la que se traslada la imagen de la Virgen de Cortes en romería hasta el Santuario, contando con la participación de miles de devotos procedentes de la Sierra albaceteña, La Mancha, Murcia y Andalucía.

Al alba sale la imagen de la Virgen desde Alcaraz, recorriendo con dificultad un camino abarrotado de fieles. Cuando llega al Santuario, miles de creyentes esperan su turno para poder depositar sus donativos y encender las tradicionales velas a Nuestra Señora de Cortes.

Variedad de flora y fauna

Alcaraz queda localizada al suroeste de la provincia de Albacete, asentándose al pie de la sierra que lleva su nombre, la Sierra de Alcaraz, una prolongación oriental de la cordillera de Sierra Morena, Sierras de Segura y Cazorla, configurando todas ellas la zona septentrional de la cordillera Prebética.

La Sierra de Alcaraz es uno de los parajes naturales más bellos de la geografía española, ideal para los amantes de la naturaleza a los que ofrece magníficas panorámicas, así como la tranquilidad y el sosiego que se respira todavía en lugares que apenas son transitados por los viajeros.

En relación al patrimonio natural del término municipal de Alcaraz cabe destacar la micro-reserva de Los Batanes, la de Molata y la de las Salinas de Pinilla, así como la Fuente del Horcajo y la del Fresno, sin olvidar el monumento natural de la Laguna del Arquillo.

La comarca de Alcaraz también encierra un rico patrimonio natural. Entre sus principales reclamos turísticos destacan las Lagunas de Ruidera, el Parque Natural de los Calares del Río Mundo, así como la Vía Verde de la Sierra de Alcaraz y la Laguna de los Ojos de Villaverde.

La Sierra de Alcaraz alberga rincones de gran belleza. Desde el Pico de La Almenara, el más alto de la provincia de Albacete, con 1.796 metros, se puede ver la sierra en todo su esplendor.

El valor de su vegetación y flora natural, junto a su complejidad geológica y la espectacularidad de ciertos aspectos geomorfológicos, justifican el conocimiento y el estudio de la Sierra de Alcaraz.

Su flora es de una gran importancia natural y ecológica, existiendo más de doscientas especies que pueden ser utilizadas como plantas medicinales. Entre ellas encontramos la zarza, aliaga, torobizco, esparragueras, tomillo, espliego, mejorana, rascavieja, oraval, hinojo, tedecampo, retama y gordolobo.

Las plantas endémicas son numerosas, registrándose aproximadamente en esta zona el veinte por ciento del total que existe en la península, destacando la presencia de la crucífera Hutera Rupestris.

En la zona de Los Batanes cabe destacar la presencia de una variedad de planta carnívora, especialmente protegida, Pinguicula Batanis, conocida con el nombre vulgar de “grasilla”.

La encina y el pino son los árboles que más frecuentemente encontramos en la Sierra del Segura, sin olvidar que también alberga en pequeñas cantidades otras especies como por ejemplo la sabina, enebro, acebo y castaño.

Su fauna es riquísima, y junto a las especies más comunes, como son el conejo, liebre, jabalí, cabra montés, perdiz roja, encontramos otras en peligro de extinción como el águila real, águila perdicera, búho real, garduña, lince y halcón peregrino, entre otras.

El abrupto relieve, las deficientes comunicaciones y el subdesarrollo de una actividad económica basada en una agricultura tradicional y de subsistencia, son factores determinantes para explicar el proceso migratorio de Alcaraz en los últimos 50 años.

No obstante, la tradicional explotación agropecuaria, ha permitido un equilibrio entre el medio físico y la actividad productiva, posibilitando que esta comarca presente actualmente un buen grado de conservación en sus recursos naturales paisajísticos.

Alcaraz ofrece al visitantes diferentes itinerarios turísticos de la mano de la historia y la naturaleza

En Alcaraz se puede disfrutar de diferentes rutas turísticas. Una de ellas está bautizada con el nombre de “El pernales”, en honor al bandolero bondadoso o no, según quien lo cuente, que se aposentó en la Sierra de Alcaraz acompañado por el niño del Arahal, haciendo de la Sierra su casa y su entorno.

Encontrado en el término de Villaverde de Guadalimar, fue abatido y llevado a esta ciudad por ser término de partido judicial. La leyenda cuenta que fue imposible enterrarlo en el campo santo por no ser “buen cristiano”. Desde la Plaza Mayor de Alcaraz se accede a su tumba por el Arco de Zapatería, donde se cuenta que nunca faltan flores.

Otro de los itinerarios discurre a través de la “Vía Verde”, antigua vía del ferrocarril Baeza-Utiel, que nunca llegó a utilizarse. En la actualidad parte de Alcaraz dirección Albacete, paralela a la N322.

“Los Batanes” ofrecen una interesante ruta por una micro-reserva natural situada a 3 kilómetros de la ciudad, con el denominado “Salto del Caballo”, y una flora y fauna de gran valor ecológico. En este lugar encontramos pinturas rupestres que datan del Neolítico.

A 2,5 km de la micro-reserva de los Batanes está situado el primer asentamiento íbero que tuvo la ciudad. De él se conservan parte de su santuario y de sus tumbas escavadas en la piedra. En el cerro de Santa Bárbara aparece majestuoso el llamado “El Santo”, diseñado y construido por el artista local Tito Gaitano. En la actualidad, ha sido rehabilitado gracias a la Asociación Cultural “Amigos de Alcaraz” y a los donativos de sus habitantes y visitantes.

Un paseo por la Vía Verde

Entre los diferentes itinerarios turísticos que ofrece la comarca de Alcaraz, nos detendremos en las rutas que discurren por la denominada “Vía Verde”.

La construcción de la línea Baeza-Utiel se inició en 1927 quedando en 1954 abandonada sin que el tren hubiese circulado nunca. Posteriormente, hubo intentos de recuperar la línea y ponerla en funcionamiento, aunque todos los esfuerzos fueros infructuosos.

Este inconcluso ferrocarril estaba llamado a recorrer múltiples y muy diferentes territorios, esos que hoy podemos conocer gracias a la Vía Verde de la Sierra de Alcaraz.

Desde el Parque de la Fiesta del Árbol de Albacete parte la Vía Verde de la Sierra de Alcaraz, discurriendo a lo largo de 74 kilómetros hasta llegar a la ciudad que da nombre a esta ruta.

Los primeros 6,5 kilómetros del camino discurren por los recuperados Canales de María Cristina que enlazan con la vía verde, coincidiendo en este tramo con la famosa Ruta de Don Quijote.

Entre las paradas obligatorias cabe destacar, próximas a la estación de El Jardín, la Laguna del Arquillo y la reserva natural de la Laguna de los Ojos de Villaverde, ambas con una importante riqueza biológica y sobre todo ornitológica.

En torno a la pedanía de Los Chospes nos encontraremos con el túnel mas largo de la Vía Verde, de 770 metros de longitud.

En la estación de Salinero, el camino alcanza su punto más alto. Por un trazado muy sinuoso, a la salida del túnel del kilómetro 71,85, la vía se eleva sobre los viaductos de Solanilla. Aquí nos encontramos con dos imponentes miradores al caserío de Solanilla, a la ciudad de Alcaraz y al Santuario de la Virgen de Cortes, encaramado en la ladera montañosa de la localidad de Alcaraz.