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Del Arte Levantino al Arte Esquemático

Se encuentran muestras de pinturas prehistóricas de Arte Levantino en las provincias españolas de Lérida, sur de Tarragona, Teruel, al este de Cuenca, Valencia, Murcia, Alicante y Albacete. Aparecen también pequeñas ilustraciones aisladas en algunas zonas de Andalucía y también en Portugal.

El Arte Levantino está dentro de la categoría de Arte Rupestre. Este arte fue creado por la civilización capsiense en el Levante español. Su cultura perduró hasta las civilizaciones hispánicas prerromanas. El final del periodo que cubre este arte coincide con el comienzo de lo que se denomina Arte Esquemático que se puede considerar como una simplificación de los diseños del Arte Levantino, coexistiendo en algunas zonas ambos estilos.

Las raíces del Arte Esquemático no es exclusivo de la Península Ibérica, de hecho se da en toda Europa y podría decirse que, aunque con fechas y culturas muy diferentes, en todo el Mundo. La universalidad del fenómeno esquemático es síntoma de leyes universales, a saber, la homogeneidad en la concepción de los pictogramas por el ser humano.

En su nacimiento jugaron un papel incierto las influencias mediterráneas orientalizantes, al mezclarse con las tradiciones indígenas, sin que se sepa cuantificar el peso de cada una de las tendencias. No responde a una cultura unitaria, sino que parece un rasgo común de numerosas culturas regionales diferentes.

Se suelen encontrar en abrigos rocosos (protegidos por una cornisa natural) o en cuevas de escasa profundidad en los que la luz del sol puede llegar a penetrar sin dificultad. No existe una preferencia clara ni sobre la orientación ni sobre el lugar donde se representan, que puede ser en la parte media o alta del álveo de cualquiera de los barrancos.

El conjunto de Arte Rupestre de Minateda está compuesto por abrigos de pinturas rupestres levantinas y esquemáticas y los grabados de cazoletas de la plataforma superior del Canalizo del Rayo.

Las pinturas de Minateda fueron estudiadas por Henri Breuil, considerado el padre de la prehistoria

En diciembre de 1998, la declaró Patrimonio de la Humanidad al Arte Rupestre del Arco Mediterráneo de la Península Ibérica, premiando así las actividades de conservación llevadas a cabo por los gobiernos autónomos de Andalucía, Aragón, Castilla-La Mancha, Cataluña, Valencia y región de Murcia, en parte de cuyos territorios existen muestras de dicha manifestación cultural neolítica.

La localidad de Minateda, situada al sur de Hellín, acoge los abrigos: Abrigo Grande de Minateda, Rinconada del Canalizo del Rayo, Abrigo de los Cortijos y Barranco de la Mortaja I y II.

De los autores de las pinturas de Minateda se conoce muy poco, pues no se han encontrado poblados neolíticos en la zona. De modo general, se sabe que que tenían una economía agrícola y ganadera y que se asentaba en poblados al aire libre, aunque el hábitat de la cueva seguía estando presente, por lo que debieron vivir en cabañas al lado de abrigos rocosos, donde realizaban las obras de arte, y en torno a los ejes fluviales.

El conjunto de pinturas rupestres de Minateda fue estudiado por Henri Breuil, considerado el padre de la prehistoria y creador del primer estudio evolutivo del arte rupestre. Llegó a ser una figura influyente y muy conocida en el campo de la arqueología, donde dejó una huella indeleble, siendo pionero en el estudio del arte Paleolítico de las cavernas. En el año 1925 realizó unos calcos de las pinturas de Minateda. Entre 1920 y 1924, el dibujante Francisco Benítez copiaría estas pinturas para el archivo iconográfico de la Comisión de Investigaciones Paleontológicas y Prehistóricas. Breuil también hizo unos calcos de los Abrigos del Barranco de la Mortaja y del Canalizo del Rayo.

Arte Levantino (5.000-3.000 a.C.)

El Arte Levantino, según el investigador Mauro Hernández, data de entre los años 5.000-3.000 a.C., aunque otros autores remontan su origen al periodo Mesolítico (6.000 a.C. época en la que aparecen las primeras pinturas levantinas).

Se caracteriza, principalmente, porque aparecen, además de figuras de animales, fundamentalmente ciervos, toros, jabalíes y cabras, figuras humanas. Todas las figuras están en movimiento dibujadas en perspectiva ingenua.

El Arte Levantino es una pintura narrativa que representa escenas de la vida cotidiana: cacerías en grupo o en solitario, bailes rituales, recolección de miel o de frutos, guerras entre tribus etc.

La técnica empleada es especialmente la pintura, utilizándose exclusivamente los colores rojo y negro. Las figuras suelen ser monocromas conservando los perfiles. Las pinturas están realizados en abrigos rocosos al aire libre donde no es necesario el uso de luz artificial.

Arte esquemático (2.500-1.000 a.C.)

El Arte Esquemático está datado entre los años 2500 y 1000 a. C. (finales de la Edad de Bronce). En unas zonas parece que tiene un origen propio, totalmente desligado del Arte Levantino, pero en otras parece ser una evolución del naturalismo levantino, a través de una progresiva simplificación de sus diseños.

Las figuras son muy sintéticas, tanto que buena parte de ellas resultan inidentificables. La simplificación y el esquematismo no hay que entenderlos como una pérdida de capacidad pictórica, sino como una mayor capacidad de simplificación, un paso hacia la abstracción.

Es en la temática donde las diferencias con el Arte Levantino son más notables.

En este Arte Esquemático aparecen figuras humanas (incluso con arcos) y de animales cuadrúpedos, pero muy simplificadas. En algunas pinturas de grupos humanos hay composiciones escénicas, pero lo más típico son signos abstractos: digitaciones, puntiformes, ramiformes…, casi desconocidos en el arte Levantino. Priman la esencia y el dinamismo.

Rinconada del Canalizo del Rayo

La Rinconada del Canalizo del Rayo, situada a dos kilómetros de Minateda, está compuesta por dos abrigos, destacando el número que albergaba una sola figura, una cierva arrancada por Breuil para depositarla en el Instituto de Paleontología Humana de París.

Abrigo de los Cortijos

El Abrigo de los Cortijos, en el que se encuentran trece figuras humanas y una figura en forma de letra Phi, está situado al pie de la Sierra de Cabeza Llana.

Abrigo Grande de Minateda

El Abrigo Grande de Minateda está considerado el más importante conjunto del Arte Levantino, hasta tal punto que la propuesta artística sugerida por él ha sido utilizada en todos los trabajos de periodización y cronología del arte postpaleolítico de la fachada oriental de la Península Ibérica.

Atendiendo al sexo, forma, tamaño y color de las representaciones humanas y de animales registrados en el Abrigo Grande, Breuil establece trece grupos o series: La Serie I se caracteriza por pequeñas figuras de color rojo pálido, de diseño muy simple que oscila entre un esquema puro y el comienzo de un realismo muy vivo. Incluye esta serie unos setenta antropomorfos y una veintena de zoomorfos, entre los que se identifica un ciervo, un caballo, una liebre y una cigüeña. Los primeros son en su mayoría hombres y portan un pequeño arco, por lo general de una sola curva, y un objeto curvo que se interpreta como un boomerang.

La Serie II está compuesta por grandes figuras de hombres y animales de contorno lineal o tintas planas de color rojo. Destaca la escasez de representaciones y la presencia de un ciervo, una mujer vestida y un hombre itifálico.

La Serie III, de pequeñas figuras de color negro, está integrada por catorce animales (cinco cabras, un caballo, una cierva y dos ciervos) y once figuras humanas, entre las que destaca una mujer desnuda con un gran arco, un hombre con un arco sinuoso muy grande y otros dos arcos más pequeños y complejos adornos.

Los motivos de la Serie IV se han realizado mediante un fino trazo rojo, con relleno parcial en su interior. Una mujer, un caballo y tres ciervos son las figuras identificadas.

La Serie V se compone de pequeñas figuras de animales y hombres de trazo muy fino, negro y en ocasiones con el cuerpo relleno de trazos. El conjunto está formado por veintiocho animales, entre los que se encuentran un jabalí, dos caballos, dos ciervas, un lobo y dos cabras, y por cinco figuras humanas, una de ellas completa y tres con un arco simple.

La Serie VI destaca por las figuras de gran tamaño, de color castaño muy oscuro, generalmente de trazo fino, rellenas de trazos y en ocasiones de tintas planas. Abundan las figuras humanas, veintitrés, sobre los animales, trece. Incluye una escena donde se representa un combate entre arqueros de cuerpo estriado y grandes arcos y otras figuras desarmadas, con una mujer desnuda acribillada por las flechas.

Diecinueve animales (nueve cabras, cinco ciervos y un bóvido) y siete figuras humanas, entre ellos cinco mujeres y un arquero constituyen los motivos de la Serie VII, realizados mediante un trazo lineal grueso de color rojo oscuro y relleno interior de gruesos trazos o tinta plana.

En la Serie VIII dominan los animales (seis ciervos, una cierva, un alce, un gamo, una cabeza de reno, un caballo, siete cabras, una gamuza, un felino, cuatro bóvidos y una grulla) sobre las figuras humanas de tosco estilo.

Numerosos repintados dan lugar a la Serie IX, de motivos policromos, siempre animales.

La Serie X está formada por pinturas de color castaño negruzco uniforme o de anchos trazos e integrada por once zoomorfos, cuatro de gran tamaño, y por figuras humanas, entre las que destaca un arquero, una mujer desnuda y otra vestida que lleva de la mano a un niño, que se considera una de las escenas más tiernas del Arte Levantino.

Componen la Serie XI pequeñas figuras de animales y hombres pintadas en color negro uniforme, a veces rellenas de trazos. Las figuras de animales son de mala calidad, lo que dificulta su identificación, mientras que las humanas, en cambio, son de gran calidad.

Los motivos pintados en rojo o castaño negruzco en la Serie XII son de mala calidad y en la Serie XIII sólo existen motivos esquemáticos pintados en negro, representando a personajes de pie o sentados.

Barranco de la Mortaja

El Barranco de la Mortaja I y II está compuesto por dos abrigos.

En el I o de La Higuera se encuentran dos paneles, uno compuesto por nueve figuras de color rojizo claro y el otro, por diez representaciones, entre ellas dos figuras que Breuil describe como el mismo tipo de representación humana; en una de ellas el cuerpo está hecho con un mismo trazo vertical, atravesado por otro horizontal más corto del que cuelgan dos aletas formadas por dos o tres trazos verticales y paralelos unidos en su extremo.

En el abrigo II aparecen cinco figuras donde un cuadrúpedo con cabeza, garras delanteras y orejas es la figura más importante.

Los petroglifos, el inicio de la escritura

Los petroglifos, representaciones gráficas grabadas en rocas o piedras hechos por nuestros antepasados prehistóricos, sobre todo a partir del Neolítico, son el más cercano antecedente de los símbolos previos a la escritura.

A no muchos kilómetros de Minateda, en El Cenajo, se encuentran distintos grupos de estos petroglifos. Está formado por tres grupos en los que hay grabados una serie de canalillos y cazoletas, interpretados como altares o espacios sagrados desde donde se solicitarían las lluvias. Este es un santuario al aire libre, en el que hay un jalón entre montañas y un viejísimo cruce de caminos que enlazaba Férez y Socovos con el valle del río Mundo y Hellín, en el que se describen toda una serie de ritos chamánicos, con todos los matices que se quieran sugerir, en los que intervienen árboles, hombres que han trepado a sus copas, receptáculos (cazoletas) y canalizaciones.

Durante la última fase de restauración de las pinturas se han invertido más de un millón de euros

Pese a que el Abrigo Grande de Minateda es propiedad del ayuntamiento de Hellín y a que la colocación de una reja en los años sesenta impide el libre acceso, las pinturas han continuado deteriorándose por la pésima calidad de la roca soporte, irregular y con abundantes guijarros de pequeño tamaño, además de los continuos mojados con toda clase de líquidos, alguno de ellos con aceite, como ocurrió hace años con varios motivos, y los intentos de arrancado que sólo consiguen llevarse pequeños fragmentos. El primer deterioro agresivo lo realizó el propio Breuil al arrancar una cierva del Abrigo I del Canalizo del Rayo.

El 16 de Octubre de 2001, las Cortes de Castilla-La Mancha aprobaron una proposición no de ley en la que se instaba al Gobierno regional a “Actuar urgentemente en las Cuevas de Minateda” para evitar el progresivo deterioro de las pinturas rupestres, adoptando las siguientes medidas: finalizar el estudio y documentación de las pinturas, así como la restauración de las mismas, cambiar el cerramiento y estudiar la viabilidad para mejorar los acondicionamientos de acceso y entorno a las referidas cuevas. Debido a que su estado de conservación había empeorado notablemente en las últimas décadas, la Consejería de Cultura de Castilla-La Mancha inició una serie de trabajos para recuperarlas y que el público pudiera disfrutarlas. Durante la última fase de restauración se han invertido más de un millón de euros en poner en valor este espacio declarado en su día Patrimonio de la Humanidad, que, además se integrará al Parque Arqueológico del Tolmo de Minateda.