El líder regional, durante su intervención en el acto de presentación del II Plan de Infraestructuras Educativas en Guadalajara, ha opinado que, antes de tomar esta decisión, Casado debería preguntar a todos aquellos profesores que se verían afectados por esta decisión.

En este sentido ha querido transmitir “tranquilidad” a los docentes ya que no va a permitir que se “mercadee con los intereses de los españoles” ni que se juegue “con el crecimiento del sistema educativo”.

García-Page considera que por el hecho de que el “utilice la educación para adoctrinar, no significa que el resto de las autonomías lo estén haciendo”. Por ello cree que es necesario que quede “claro” su rechazo a este proceso de “vuelta atrás” propuesto por Casado.

“No se lo planteó Aznar, ni siquiera se lo planteó con mayoría absoluta y, sin embargo, en la actualidad se está amenazando la estabilidad del sistema educativo”, ha concluido, asegurando que está dispuesto a utilizar todos los recursos necesarios para “garantizar” los derechos de los castellano-manchegos.