Toda una vida entregada al campo

Samuel Flores nació el 13 de agosto de 1944. Toda su vida ha estado ligada a la agricultura y, sobre todo, a la ganadería.

Enamorado del campo y enteramente entregado a él, ha atravesado a lo largo de su vida por duros momentos que ha superado gracias a su tesón.

Siendo todavía muy joven, dejó sus estudios de Económicas para hacerse cargo de la empresa agropecuaria de su familia, ya que a partir de 1967 la ganadería empezó a decaer a consecuencia del vacío que en su control produjo la ancianidad del tío de Samuel Flores.

Fueron unos comienzos duros que superó por la gran ilusión que tenía. En aquellos momentos la ganadería atravesaba un mal momento y para no manchar el nombre del hierro mandó sacrificar la totalidad de la camada.

Samuel proviene de una familia dedicada a la agricultura y la ganadería de reses bravas desde que se establecieron en Peñascosa (Albacete) a finales del siglo XVIII, unos ancestros para los que Samuel Flores siempre tiene un recuerdo y unas palabras de reconocimiento, gratitud y admiración en todas sus intervenciones públicas.

En 1970 se casó con Lili y es padre de tres hijos, que le han colmado de satisfacciones dándole varios nietos y ayudándole en sus proyectos empresariales.

Siendo consciente de que le falta tiempo y no puede atenderlo todo, el apoyo familiar es muy importante para él. Por una parte, el de su madre, a la que siempre le ha consultado sus decisiones, de manera que, junto a su abuelo, han sido los bastiones en los que ha bebido su educación y su preparación humana; y por otra parte sus dos hijos, Samuel y Carlos, en los que poco a poco está delegando mayores responsabilidades, y su hija, Isabel, que lo representa en numerosas ocasiones.

Samuel Flores está convencido de que el futuro de la agricultura tradicional en nuestra tierra, zona deprimida en la mayor parte de sus regiones, es muy incierto y este convencimiento le ha llevado a hacer todo el esfuerzo posible, apoyado por sus hijos, sangre nueva, para transformar todas y cada una de las fincas del patrimonio familiar orientándolas, en gran medida, al ocio.

Una finca con diversidad de especies

La finca “El Palomar”, mitad monte y mitad dehesa, se caracteriza por un monte mediterráneo y se encuentra situada en en Povedilla (Albacete). Se trata de una finca de unas 3.000 hectáreas, en la que Samuel Flores tiene su ganadería y en la que encontramos una gran variedad de especies animales, junto a una mezcla de tierras de cultivo, los pastos y las serretas, muy pobladas de monte mediterráneo.

En este ecosistema anidan especies protegidas como el águila real y el búho real o gran duque. También encontramos gran cantidad de ánades, que pasan el invierno en sus pequeños pantanos, y otras especies cinegéticas como los grandes venados y la perdiz, de la que se organizan cacerías para grupos de todo el mundo. La caza mayor que se encuentra en “El Palomar” ha sido introducida por la familia Flores que, desde hace más de 40 años, ha ido repoblándola de ciervos, muflones, corzos y cabras hispánicas.

Grandes trofeos de caza en “El Palomar”

“El Palomar” es una de las fincas más importantes de España dentro del sector cinegético. En ella se ha batido el récord nacional de venado en tres ocasiones, dos de ellas por SM el Rey don Juan Carlos I, en 1988 con un venado de 216,88 puntos, que se mantuvo durante doce años, y en el 2000, que se mantuvo cuatro años. El tercer récord lo obtuvo Juan Abelló, en el 2005, con un venado de casi 230 puntos. La cacería de este venado estaba reservada para SM el Rey, pero éste declinó la invitación por sus obligaciones oficiales y lo cedió a Juan Abelló.

A pesar de que hay cotos cinegéticos muy importantes en otras zonas de España, fundamentalmente en Extremadura, Andalucía y Castilla y León, “El Palomar”, en la provincia de Albacete, ostenta tres récords consecutivos batidos sobre sí mismos, lo cual es para el Ganadero un inmenso orgullo.

Los triunfos conseguidos en “El Palomar” se han conseguido con venado autóctono español, del que Samuel Flores afirma ser incondicional defensor.

Para garantizar el venado autóctono, se está eliminando, “no homologando”, aquellos venados importados o que son el resultado del semen de importados introducidos en ciervas españolas, gracias a la detección de pureza con el procedimiento del ADN que se realiza en la universidad de Extremadura.

Samuel Flores ha cosechado importantes triunfos a nivel nacional con yeguas de pura raza española

Hace apenas tres años, Samuel Flores decidió trasladar a “El Palomar” una yeguada de pura raza española, adquirida en 1970 de las ganaderías de Fernández Daza y Marqués de Borja, en Extremadura.

La yeguada, que ha estado durante este tiempo en su finca Los Alarcones, en Sierra Morena, no había recibido hasta el momento de su traslado a “El Palomar” una dedicación intensiva, simplemente se buscaba conseguir buenos sementales para venderlos.

Sin embargo, desde que la yeguada llegó a la finca y su primogénito, Samuel Flores hijo, empezó a dedicar gran esfuerzo e ilusión en ella, con la construcción de nuevas cuadras, un perfecto estudio de la alimentación y la compra de nuevos sementales, se ha impulsado esta actividad, de la que el joven ganadero destaca más la tradición, el prestigio y la ilusión que el aspecto económico.

Actualmente en la yeguada existen dos líneas. Por un lado, la de cerrao en bocao, más cartujano, más puro pero también más pequeño que lo que fueron realmente los comienzos del caballo español, y la otra línea, más abierta a la demanda del mercado, se inclina hacia caballos de mayor tamaño.

En 2007 la yeguada de la familia Flores empezó a asistir a concursos, en los que ya se han cosechado algunos triunfos, concretamente en Jaén, donde en 2007 una yegua de dos años quedó subcampeona de la raza joven y en 2008 otra yegua ha quedado campeona en movimiento.

Mejora de las condiciones climatológicas

Tras un ciclo de intensa sequía, especialmente pronunciada a lo largo de 2005, la situación ha mejorado en los dos últimos años en los que las lluvias de primavera están posibilitando una revitalización del mundo agrícola.

El pasado mes de marzo, la familia Flores empezó a ver con preocupación cómo nuevamente el campo volvía a verse afectado por la falta de lluvia, a pesar de que ya en 2007 parecía que el ciclo de sequía empezaba a remitir. De hecho, en los meses de febrero y marzo se vieron obligados a recurrir a la alimentación artificial.

Sin embargo, en abril se inició un periodo de lluvias que no ha cesado hasta mediados de junio, lo que ha producido un tremendo cambio en las previsiones de las cosechas. Este hecho se ha producido de forma bastante desigual porque, por ejemplo, en Albacete ha llovido menos que en la zona de Alcaraz, lo que implica que las cosechas van a ser desiguales.

Otro problema que ha afectado este año a los ganaderos es el tema de la subida del precio del cereal, que en el caso de Samuel Flores, al ser también productor, no le está siendo excesivamente perjudicial puesto que puede autoabastecerse para alimentar en gran parte su ganadería.

Tampoco hay que olvidar que si el cereal ha subido un 30%, los abonos han aumentado su precio un cien por cien, a lo que habría que añadir la subida de otros productos como el gasoil.

En cualquier caso, el balance que hace Samuel Flores de la situación del campo este año es muy similar a la de hace unos años, puesto que lo que han subido los cereales se compensa con el incremento de los costes de producción.

La alimentación artificial, un recurso muy costoso

En el caso de la ganadería, aunque siempre existe la opción de la alimentación artificial, esta alternativa no soluciona el problema de la sequía, simplemente lo mitiga.

En los años climatológicamente buenos, la ganadería mansa debería alimentarse prácticamente en el campo, pero durante el verano y hasta octubre es bastante frecuente tenerla que alimentar artificialmente.

El inconveniente que tiene la alimentación artificial es que no es homogénea: las vacas fuertes comen más mientras que otras se debilitan, lo que les hace contraer enfermedades que luego contagian.

Por ello, es indudable que por mucho que dinero que se emplee en la alimentación artificial nunca sustituye a la alimentación en el campo a base de hierba.

Muy distinto es el caso de la ganadería brava que, encerrada en cercados más o menos grandes, son alimentados con pienso, puesto que tienen que tener un peso determinado y desarrollar toda la musculatura.

El sector cinegético quizá es el que más acusa las épocas de sequía, especialmente el venado, al que Samuel Flores se resiste a alimentar artificialmente.

Aún así, en 2005, el año más caótico de los últimos tiempos, el Ganadero no tuvo más remedio que recurrir a la alimentación artificial para evitar que murieran de hambre, una opción a la que tienen que recurrir quienes económicamente no pueden soportar el coste que supone estar alimentando a los animales todo el año a base de piensos.

Tras las pronunciadas sequías de 2004 y 2005 y a pesar de haber recurrido a la alimentación artificial, la recuperación del venado ha sido muy lenta y hasta el año pasado no volvieron a estar como en 2003, puesto que necesitan varias temporadas de comida abundante para volver a equilibrarse.

En 2008, las intensas lluvias y la gran cantidad de hierba que han generado, junto a las bajas temperaturas primaverales, han permitido un gran desarrollo de la cornamenta de los venados.

Para las perdices el ciclo de recuperación es mucho más corto que para el venado. Sin embargo, este año concretamente ha llovido en exceso durante la época en la que la perdiz estaba en el nido, por lo que la cría no ha sido muy buena.

Una buena cantera de sementales

Después de varios años de lucha contra el problema sanitario que ha padecido su ganadería, como consecuencia del contacto con las especies silvestres salvajes, grandes portadoras de la tuberculosis, Samuel Flores consiguió hace más de dos años sanearla y obtener la “carta verde”, aunque para ello tuvo que sacrificar muchas vacas.

Una vez saneada su ganadería, encontró un gran semental, de nombre “Azucena”, que le ha dado muy buen resultado. A pesar de que “Azucena” murió a finales de 2007, Samuel Flores conserva semen congelado de este toro para inseminación artificial, aunque de momento no ha tenido necesidad de utilizarlo, puesto que los resultados de la inseminación artificial en la ganadería brava son muy bajos y de momento el Ganadero ha sacado varios hijos de “Azucena”, también extraordinarios como sementales.

El Ganadero ya ha podido comprobar en varias corridas los magníficos resultados de estas camadas. De hecho, los seis toros que lidió en la pasada Feria Taurina de Albacete, en la que su ganadería obtuvo el galardón Al toro más bravo de los Premios Taurinos Samueles, eran hijos de “Azucena” y todavía conserva tres camadas más, es decir, que hasta 2010 se podrán seguir lidiando toros de este semental.

No es la primera vez que esta ganadería cuenta con un semental de excepción: el tío abuelo del actual ganadero, Samuel Flores Flores, compró en el año 1926 una ganadería en la que había un semental, al que al año siguiente de haberlo comprado se le sacó otro semental que ligó excepcionalmente, dando el antiguo tipo Ibarreño y marcó un definido carácter morfológico a esta ganadería, que era el tener partida o hendida la parte superior de la penca del rabo.

Este toro, de nombre “Naviero”, fue el pilar fundamental que hizo posible que la ganadería llegara a un gran esplendor a partir de la década de los años cincuenta y hasta finales de los sesenta.

Una ganadería para grandes toreros

A través de los tiempos, son muchos los toreros que han mostrado su preferencia por lidiar los toros de Samuel Flores. Este es el caso de Luis Miguel Dominguín que tomó la alternativa en 1944 en La Coruña con un toro de nombre “Cuenco” y que desde entonces no dejó de torear camadas de esta ganadería También tomó la alternativa con toros de esta ganadería “El Cordobés”, en 1963, quien cortó dos orejas y el rabo al toro “Berlinés”, lidiado en sexto lugar; en 1966, Santiago Martín “El Viti” se consagraba en la Maestranza de Sevilla con el toro de nombre “Peinafeas”.

La ganadería pasó por un gran momento en el que todas las grandes figuras querían lidiar toros de esta ganadería, entre ellos estaban Antonio Ordóñez, Antoñete, Diego Puerta, Paco Camino o Dámaso González, quien tantas tardes memorables ha cosechado con “Los Samueles”.

Desde que en 1992 Enrique Ponce salió por la puerta grande en la corrida de la Beneficencia, este diestro ha recogido la antorcha de los grandes toreros que han preferido esta ganadería, para lo que se necesita valentía y tener la técnica adecuada para ir metiéndolos en la muleta poco a poco, desengañarlo y, como se dice en el mundo taurino, sobarlo.

Por otra parte, el hierro de Samuel Flores es el que ha lidiado en más ocasiones la corrida de la Beneficencia de Madrid, sin duda alguna, la corrida de mayor categoría y prestigio que se celebra en el mundo taurino, incluyendo las plazas españolas, americanas y francesas, además de tener el prestigio de ser presidida por Su Majestad el Rey en el Palco Real como colofón de la Feria de San Isidro, la primera feria del mundo.

Los toros de Samuel Flores imponen un gran respeto a las grandes figuras del toreo y a los aficionados

La actual ganadería de Samuel Flores es la representación más viva del toro ibarreño, fijado por don Eduardo Ibarra en 1882 al comprar parte de la ganadería a don Joaquín Murube, de tronco Vistahermosa, y hacer una magnífica selección.

En 1903, don Eduardo Ibarra vendió la mitad a don Fernando Parladé, quien mantuvo poco tiempo la ganadería -con sólo dos camadas a su nombre-, ya que pronto se desprendió de la mayor parte que fue adquirida por Gamero Cívico, quien la sorteó posteriormente en cuatro lotes, uno de los cuales fue comprado en 1926 por la familia del actual ganadero a nombre de Samuel Hermanos en Palma del Río (Sevilla).

Esta familia de ganaderos ha conservado la pureza Ibarreña y su nombre, ya que según Samuel Flores es fundamental no cruzar con ninguna otra sangre para conservar su trapío tan característico: gran esqueleto, mucha cara, pitones blancos y recios por la cepa, con gran badana, ancho de sienes y frente rizada, por tanto, muy aleonada; pero, al mismo tiempo, es bajo de estatura, de manos cortas, largo de cuello, lo cual resulta agradable para el torero. Si a esto se unen las peculiaridades de su carácter, nobleza y capacidad para irse creciendo durante la lidia, es indudable que los toros de la ganadería de Samuel Flores imponen un gran respeto, tanto al público como a los toreros que tienen el valor y la suerte de poder demostrar su arte y valía ante un toro de estas características.

Temporada 2008

Samuel Flores ha lidiado este año 2008 dos corridas. La primera de ellas en Arles con Enrique Ponce y El Cid, que cortaron una oreja cada uno, y Joselito Adame.

El 18 de mayo, lidió en Las Ventas una corrida en la que una serie de circunstancias desfavorables hicieron que los toros no estuvieran a la altura de su ganadería, lo que ha sido duramente criticado. El único toro que tenía buenas condiciones fue el lidiado en tercer lugar por Paul Abadía “Serranito”, aunque tardó en acoplarse y los aficionados, después de haberse devuelto dos toros al corral, no estuvieron en disposición de disfrutar la lidia.

“Cuando a los animales no se les da la posibilidad de reponerse del estrés del viaje, en el que pierden 40 kilos, que fue lo que ocurrió en esta ocasión, es más difícil que puedan superar el esfuerzo de la lidia y tienden a caerse”, subraya Samuel.

El 24 de julio estaba anunciada en Valencia una corrida en la que el Ganadero tenía depositada mucha ilusión pero, inexplicablemente para todo el mundo taurino, el equipo veterinario la rechazó.

El 16 de agosto lidiará en Dax y el 16 de septiembre volverá a estar presente en la Feria de Albacete, con un cartel de excepción: Enrique Ponce, David Fándila “El Fandi” y Paul Abadía “Serranito”.

Samuel Flores debutó la pasada temporada en la Feria Taurina de Albacete con un gran éxito reflejado en los trofeos obtenidos por la terna de toreros que participaron en el mismo: David Fándila “El Fandi”, cerrada ovación en su primer toro y oreja con vuelta en su segundo; Antón Cortés, una oreja en cada uno de los toros lidiados y gran ovación del público asistente; y Paul Abadía ”Serranito”, que cuajó dos espectaculares faenas.

Además existen bastantes posibilidades de que Samuel Flores complete la temporada 2008 con una quinta corrida, en Nîmes, aunque todavía está por concretar.

Los Premios Taurinos Samueles reconocen la labor de Samuel Flores dentro de la Fiesta Brava

En 2006 se celebró la primera edición de los Premios Taurinos Samueles, institucionalizados por el Grupo de Comunicación La Cerca en honor al ganadero albaceteño, para el cual estos premios son un contacto más de los muchos que tiene con Albacete, a la que llama su tierra, y un paso más para dar prestigio a la Feria de Albacete.

A través de estos Premios se reconoce las mejores “faenas” de la Feria de Albacete distribuidas en cuatro categorías. En su primera Edición los galardonados fueron Sebastián Castella, A la Faena más completa; el toro “Gastasuelas” de la ganadería Marqués de Domecq, Al Toro más bravo; Ramón García Barberillo, A la Mejor suerte de varas; y Curro Molina, A la Mejor faena realizada por un subalterno.

El jurado de los Premios, cuyo Presidente de Honor es Samuel Flores, está compuesto por las personas más representativas del panorama taurino albaceteño y son un referente de calidad dentro de la Fiesta Brava de España.

El año pasado, en su segunda edición, los Premios Taurinos Samueles fueron concedidos a Paúl Abadía “Serranito”, el premio A la Faena más completa; al toro “Pimentito”, perteneciente a la ganadería de Samuel Flores, el premio Al Toro más bravo; a Francisco María González, el premio A la Mejor suerte de varas; y a Javier Esperanza, el premio A la Mejor faena realizada por un subalterno.

Proyectos para un desarrollo rural sostenible

Samuel Flores, consciente de que la rentabilidad del campo con las producciones tradicionales es cada vez menor, viene desarrollando una serie de proyectos para mantener el valor del patrimonio del campo mediante la evolución y transformación de gran parte de sus producciones. De momento, muchas de sus fincas, entre ellas Sardina y Los Alarcones, en la provincia de Jaén, tienen producción ecológica.

Precisamente este año se ha declarado ecológica una de sus fincas, en la que los olivos y el cereal a partir de 2008 son ecológicos. También posee ganadería de raza Limusín ecológica.

En lo que se refiere a energías alternativas, Samuel Flores tiene varios proyectos. En este sentido, acaba de poner en marcha dos megavatios de energía solar fotovoltaica y tiene solicitado un parque eólico.

Además, tiene pendientes dos proyectos más de energía fotovoltaica, a la espera de que se apruebe el nuevo decreto.

Otra posibilidad que se plantea, aunque todavía no ha desarrollado nada en firme, es la producción de biomasa con los restos de las podas y las limpiezas de rastrojos de monte.

Este interés por las energías alternativas le ha llevado a instalar, en la almazara que está construyendo, una caldera que funciona con huesos de aceituna.

Esta almazara, ubicada en Alcaraz y con un diseño arquitectónico muy vanguardista, estará preparada a finales de este año para producir, junto a algunos socios del Ganadero, aceite ecológico procedente exclusivamente de los olivos ecológicos que poseen todos los miembros que están participando en el proyecto. No hay que olvidar que Castilla-La Mancha goza de unas condiciones climáticas idóneas para el cultivo del olivo, incluso mejores que Andalucía, opina Samuel Flores, señalando la importancia que está adquiriendo en la región castellano-manchega la producción de aceite de calidad, especialmente en la provincia de Toledo.