en Albacete de manos de Enrique Ponce

Manuel Amador hace su debut en público el 14 de agosto, en Vianos (Albacete), y con picadores en Aranjuez, el 19 de marzo de 1991. Su presentación en las Ventas se produce cinco años más tarde, el 21 de mayo de 1996.

Con 27 años, el 11 de Septiembre de 1997, recibe la alternativa en su ciudad natal, teniendo como padrino a Enrique Ponce y actuando de testigo Vicente Barrera, con reses de Daniel Ruiz. El toro se llamaba “Acuchillado”, negro mulato listón, con 462 kilos. Obtuvo aquella tarde una oreja en cada uno de sus toros, vistiendo de blanco y oro cuando le brindó el toro a su padre.

Manuel recuerda el día de su alternativa con especial emoción: “Se produjo en Albacete y recuerdo que venía de despedirme como novillero en las Ventas, donde un novillo, el último de mi lote, me pegó dos cornadas, aunque pude cortar dos orejas, en cada uno de mis toros. Por ello, el día de mi alternativa venía con dos cornadas recientes. Venir a mi ciudad, a recibir la alternativa, con el cartel de ‘no hay billetes’ y volver a salir a hombros en Albacete con dos figuras del toreo, fue una ilusión hecha realidad”, manifiesta Manuel.

Ese año torea un total de 4 festejos en España, cortando 3 orejas. Al año siguiente actúa en 18 ocasiones, cortando 19 orejas.

Su confirmación en la madrileña plaza de toros de Las Ventas se produce la tarde del 21 de mayo de 1999, año durante el cual lidia 17 corridas, con 17 orejas cortadas y dos rabos.

En el año 2000 participa en 7 festejos en los que obtiene un total de 11 orejas. Durante la Feria de Albacete ese año corta dos orejas, en la tarde del 17 de septiembre, con las que consigue el premio “Al detalle para el recuerdo” que otorgó el “Hotel los Llanos” a la mejor faena de la Feria.

El trofeo, consistente en una escultura de bronce con la figura de Joselito con el capote al hombro, ocupa un lugar preferente en el domicilio del matador y le llena de orgullo, porque para él significa un gran reconocimiento en su tierra.

La temporada 2001, debido a que se desliga de sus apoderados, “Los Choperitas”, tan sólo toreo dos corridas, ambas en Albacete, el 5 de mayo y el 11 de septiembre.

Tras un pequeño parón, reaparece con triunfo en la Feria de Albacete 2004

La carrera de Manuel Amador sufrió un parón desde el año 2001 hasta mediados 2004, tras el cual reapareció de mano del ganadero sevillano José Pocovi y el banderillero Rafael Camino, como apoderados. Como él manifestó en esos momentos, su alejamiento de los ruedos fue por falta de ilusión. “Tras triunfos tan importantes como los que había conseguido en años anteriores, mi carrera dio un parón y perdí la ilusión. Pero este parón me ha hecho ganar confianza y unas ganas tremendas de expresar en la plaza los sentimientos que llevo dentro, porque la única forma de vaciarme como artista es toreando en las plazas. Deseo demostrar el toreo de sentimiento y puro que necesito descargar. Tengo nuevos aires e ilusiones renovadas”, manifestaba el torero gitano.

En su retorno a los ruedos, precisamente en Albacete, durante la temporada 2004, cortó una oreja en Constantina el 10 de abril; la tarde de su reaparición en la Plaza de Albacete, 13 de septiembre, cortó otro apéndice; en Tobarra corta tres orejas, el 23 de octubre, y en la misma plaza, un apéndice más el 31 de octubre.

Ya en este año 2006, tras dos años de su reaparición, el maestro afirma estar muy ilusionado, “ahora mismo estoy disfrutando, tanto cuando toreo de salón como cuando estoy en la plaza, intento cada día superarme más, y cuando me sale un toro y le puedo pegar 20 pases no me cambió por nadie porque esto me produce una felicidad interna y unas sensaciones preciosas”, apunta Manuel Amador.

En la temporada 2005 cambia de apoderado

La temporada 2005 estuvo marcada por el cambio de apoderado, Francisco Romero Leal, con quien lleva dos años y con el que está muy a gusto “estoy encantado porque ha sido una parte muy importante en mi relanzamiento. Aparte de ser mi apoderado es mi amigo, me encuentro muy contento con él y ¡ojala! las cosas cada día vayan a mejor”, manifiesta Manuel Amador.

La temporada 2005 comenzó en Calahorra el 3 de marzo, su siguiente corrida fue en Tobarra donde cortó dos orejas el 6 de marzo. Le siguieron: Toledo, donde lidió en dos ocasiones; Las Ventas, la tarde del 17 de julio; La Roda el 31 de julio; corta dos orejas en Navas de San Juan el día 6 de agosto; torea en Estella al día siguiente; el 25 del mismo mes corta tres orejas en Iniesta; torea en Almagro la tarde del 27 de agosto; corta dos orejas en Requena el día 3 de septiembre; lidia en Albacete el 10 de septiembre; en Torralba de Calatrava obtuvo dos orejas la tarde del 16 de septiembre y otras tantas en Talavera de la Reina el 23 del mismo mes. Finalizó la temporada en Tobarra donde arrancó un apéndice a su adversario.

La temporada 2005 la califica el torero de “Preciosa”, con tardes en las que realizó faenas muy bonitas como la de Madrid en la que pudo saborear el poder cuajar un toro, y otras muchas tardes de triunfo.

La temporada 2006, un balance muy positivo

La temporada 2006 comenzó con festejos en Vistalegre (Madrid) y en Leganes, donde cortó una oreja, “la temporada tuvo un comienzo bueno, fue como un rodaje preparando la Feria de San Isidro”, apunta el torero de Albacete.

Este buen comienzo se trunco con la cogida de un toro en Calahorra que le produjo una seria lesión en la clavícula que lo mantuvo alejado de los ruedos durante mes y medio, “una cogida más dura de lo que creíamos, me partió una clavícula por tres sitios y me tuvieron que poner un clavo de 9 centímetros, fue tremendo porque los dolores eran continuos”, recuerda contrariado Manuel Amador. Su afán por estar preparado para la Feria de San Isidro le hizo reaparecer antes de lo que hubiese sido conveniente para ese tipo de lesión que necesita bastante tiempo, “quizá precipité la reaparición, pero prepararme para San Isidro era muy importante”, matiza Manuel.

Tras la reaparición después de la cogida, lidió varias corridas en las que resultó triunfador como en Almadén y Villarrobledo, cortando en ambas ocasiones los dos apéndices a sus rivales.

El 13 de mayo toreó en San Isidro donde las cosas no salieron como a él le hubiese gustado porque “la corrida fue totalmente a contra estilo, creo que fue de las peores corridas que se han lidiado esta Feria de San Isidro. Yo no soy torero para esa embestida de los toros que no permitieron para nada desarrollar mi estilo y hacer lo que yo hubiese deseado”. Después de esa tarde, en la que tenía puestas todas sus esperanzas, Manuel Amador confiesa “me vine un poco abajo”.

El día siguiente, en Casas de Benítez, cortó dos orejas y dos días más tarde, el día 16 de mayo, en Talavera de la Reina, según recuerda Manuel, “en un mano a mano muy bonito, pude cuajar un toro como a mí me gusta”. Cortó una oreja.

La siguiente lidia tuvo lugar en Castellón, el 10 de junio, en una corrida televisada para Castilla-La Mancha, donde, “afortunadamente salieron las cosas fenomenal”, sostiene el torero. Cortó una oreja.

A partir de entonces, subraya Manuel Amador, “aunque ha habido tardes en las que algún toro no ha embestido, el balance ha sido positivo”. Corta dos orejas en Guadalimar de Segura (Alicante); torea en La Solana; en Socuellamos (Ciudad Real) corta dos apéndices; otros tantos en Tobarra (Albacete), el 15 de agosto. El 20 de agosto, en Tarazona de la Mancha, cortó dos orejas a uno de sus rivales en “una tarde donde el toro me permitió hacer lo que siento y fue una tarde muy bonita y una tarde de triunfo”, rememora orgulloso el torero. En estos últimos festejos manifiesta haberse sentido muy a gusto en el ruedo, “los toros me han dejado y he podido cuajarlos y torear como yo quiero”, matiza.

Un balance global de la temporada 2006 que el torero albaceteño Manuel Amador califica de positivo: “Estoy muy contento con lo que hago, muy metido en mi profesión, y sintiéndome muy orgulloso de estar en ella. Una profesión, que como todas tiene sus momentos duros y buenos, es como la lucha diaria de todos. Me siento muy contento y muy feliz”.

Inspirador del cartel de la Feria Taurina 2006

El torero que ha inspirado a Francisco Mora, creador del cartel anunciador de la Feria Taurina de Albacete 2006, ha sido Manuel Amador, quién manifestó que es su torero favorito en el momento actual. Manuel Amador se siente muy contento, sobre todo porque ese cartel es el de la ciudad en la que nació y le ha visto hacerse como torero y en la que está su familia y amigos, porque “para mí es una gran satisfacción y una alegría tremenda, el estar en los carteles de mi tierra, además cómo torero, que es lo uno más quiere”.

El maestro también muestra su agradecimiento a Francisco Mora al tiempo que reconoce su sensibilidad al querer homenajear en el cartel anunciador a los toreros locales, tanto a los antiguos, reflejados en Chicuelo que también aparece en el cartel, como a los actuales.

Manuel Amador, lleva el arte en sus venas

Manuel Amador es de los considerados “toreros de arte”, él mismo lo atestigua, “yo no soy un torero de los que con un toro complicado pueda realizar una buena faena. Por mi forma de sentir o de vivir, necesito que puedan aflorar mis sentimientos, porque el toreo es eso, dominar a un toro y llevarlo donde tú quieres”, por eso, continúa el torero, “cuando sale un toro agresivo, bruto, que lo único que quiere es que te equivoques para cogerte, yo no me veo. No es que tire por la calle de en medio, es que yo no soy un torero que dé 20 capotazos para hacer ver que torea bien, porque no lo siento”. Sin embargo, añade, “cuando sale un toro que se deja torear es cuando dejo aflorar mis sentimientos e intento que estos se transmitan al público”.

Manuel Amador clasifica a los toreros en dos categorías, los que tienen mucho valor y los que tienen arte: “El toreo tiene dos vías una la vía artística y otra la del valor, en estos momentos hay toreros con un valor tremendo y que se ponen en un sitio imposible, yo me decanto por la primera línea”.

Aunque la espada le ha quitado muchos triunfos, este año ha mejorado con ella sustancialmente

Esta temporada, aparte de la corrida en la Feria de Albacete, el día 17 de septiembre, en la que abrirá plaza con David Fandila “El Fandi” y Miguel Ángel Perera, con toros de la ganadería “El Ventorrillo”, tiene previsto lidiar todavía unos 12 festejos. Este mes de septiembre el día 9, inaugura una plaza de toros en un pueblo de Toledo; el día 12, lidiará en Ciempozuelos y varias corridas más por cerrar para el mes de octubre, “una temporada muy bonita, con muchísimos acontecimientos, pero en definitiva estando en lo que quiero”, manifiesta lleno de ilusiones renovadas el torero de Albacete.

Para poder estar en plena forma Manuel realiza un gran entrenamiento, normalmente en “La Fiesta del Árbol”, lugar donde cada día suelen acudir a practicar los toreros locales. Este entrenamiento es muy importante, pero también lo es torear en el campo para tener contacto con el toro, sobre todo, para manejar la espada, algo que le ha privado de muchos triunfos, porque según manifiesta “la espada es uno de los temas que estoy solucionando porque anteriormente se me han ido muchas tardes de triunfo por fallar con ella”, aunque según reconoce, “esta temporada estoy matando bien”.