Tomar la palabra en un escenario como FITUR para vender (en el buen sentido del término) los parabienes de la tierra de uno, “es un compromiso para un alcalde”, tal y como nos confiesa el primer edil de Caudete (algo más relajado ya, tras su turno de presentación del municipio). José Miguel Mollá asegura que “intentamos hacerlo lo mejor posible para que tenga la mayor repercusión dentro de este lugar tan importante que es FITUR, por la proyección que, desde aquí, se puede irradiar a todo el mundo”, explica.

No obstante, al margen de esa parte de responsabilidad, tener ese cometido en el Día de Albacete en la Feria Internacional de Turismo es, también, para el acalde “un motivo de orgullo por su pueblo y por sus fiestas y tradiciones”, añade.

2014 es el segundo año en que Caudete está presente, directamente, en FITUR. “Para nosotros supone mucho estar aquí -explica Mollá- porque, efectivamente, se ha notado el hecho de que ya estuvimos en 2013: ha habido visitantes que nos han comunicado que han llegado hasta allí a través de FITUR, de modo que este es un buen lugar para proyectarse, indudablemente”, afirma.

Los “tesoros” de Caudete

Normalmente, de Caudete (tal y como reconoce su propio alcalde) “siempre se han promocionado las Fiestas de Moros y Cristianos, que consideramos de las más importantes de y que, en 1988, celebraron su IV centenario (por lo que gozan de gran tradición)”, comenta.

Y prosigue contándonos que “no obstante, hay otra fiesta (que quizás esté en un segundo plano) pero que, para los caudetanos, tiene un primer nivel: la de Los Bailes del Niño”. Todos los años, la Plaza de la acoge estos bailes durante los días de Navidad: “Son cien por cien participativos y totalmente populares -explica José Miguel Mollá-; cualquiera se pone su ropa de bailadora o bailador, se va a la Plaza… y a bailar”.

Esa tradición data del año 1613 y, como explica Mollá, “son una delicia porque, de hecho, en la Plaza pueden llegar a juntarse 300 o más parejas bailando” subraya, orgulloso.

Un sector clave

José Miguel Mollá recuerda “la importancia que tiene el Turismo para la economía nacional” y añade que, el hecho de “potenciar esos valores que tenemos (porque los tenemos, y muchos) en el interior para que no sólo se nos relacione con el turismo de sol y playa, tendrá su repercusión y sus consecuencias en la economía y en la población en un plazo no muy lejano, eso es indudable”, concluye.