Así lo ha puesto de manifiesto a lo largo de su ponencia sobre ‘La secuencia de la accesibilidad sin fracturas para la seguridad espacial cognitiva’ que ha dictado en la jornada vespertina del Congreso ‘Ciudades Patrimonio para todas las personas’ que alberga esta semana el Teatro Auditorio de Cuenca.

Brusilovsky ha asegurado que la arquitectura “tiene que hablar, para explicar a las personas hacia dónde y cómo desplazarse y orientarse con seguridad” y que todos los seres humanos “tenemos un GPS cerebral” y, en este sentido, esta arquitecta y urbanista ha afirmado que el diseño de espacios cognitivamente accesibles “requiere del conocimiento del cerebro” y que la estructura de las ciudades Patrimonio “facilita la formación de mapas cognitivos” dado que, a su juicio, se trata de espacios “que hablan a las personas con lenguaje propio”.

En este punto, ha subrayado que este tipo de urbes suele tener un diseño “que llama a entrar, no es necesario indicar la entrada e igual ocurre con la salida”, a pesar de que, en ocasiones, cuentan con “encrucijadas que confunden y desorientan”.

Asimismo, las ciudades Patrimonio disponen, según su criterio, de “centros focales de información y espacios que abrazan amablemente al visitante” y contienen “referencias suficientes para orientarle”. Además, son “semánticamente reconocibles y ellas mismas hablan”, ha espetado.

Tras aseverar que en lo que se refiere a la arquitectura es necesario “crear elementos para evitar que la gente se pierda”, ha abogado por diseñar espacios cognitivamente accesibles convencida de que a cada espacio “hay que asignarle el uso que le corresponda” y de que, “si su organización no es buena, no va a funcionar”, citando a la red de hospitales de la Comunidad de como “ejemplo de desorganización”.

A lo largo de su exposición, la urbanista ha presentado una metodología participativa como técnica de aprendizaje y evaluación de entornos y edificios, mejora de la memoria y funcionamiento y de la imaginación espacial de las personas con diversidad, así como su modelo de diseño de la accesibilidad cognitiva que desarrolla desde hace ocho años para lograr “secuencias sin fracturas”.

Entre sus principios, este constructo se basa en la ruptura del “efecto laberinto”, la eliminación de obstáculos físicos, de la atención y de la percepción y la colocación de referencias de contenido y de lugar apropiado y, en este punto, la experta ha reivindicado el concepto de seguridad espacial como condición del diseño de entornos que, a través de la ruptura de ese efecto laberinto y de la creación de un sistema espacial de apoyos, permite que se ratifiquen los requisitos de deambulación, aprehensión, localización y comunicación de una persona con discapacidad.

INDICADORES DE ACCESIBILIDAD

En otro orden de cosas, se ha referido, asimismo, a su Índice de Accesibilidad Cognitiva en Edificación, que presentará el próximo miércoles en Madrid y que ofrece una primera aproximación a la hora de medir la accesibilidad cognitiva en entornos y edificios.

Este trabajo analiza la secuencia espacial cognitiva a partir de 20 indicadores que tienen en cuenta aspectos del funcionamiento del cuerpo humano relacionados con la orientación y la organización del sistema espacial de apoyos.

A continuación, se ha desarrollado un taller de empatía guiado por la directora técnica de Accesibilidad Universal, Turismo y Cultura de la Plataforma Representativa Estatal de Personas con (Predif), Tatiana Alemán, que ha planteado un ejercicio práctico a partir de la hipotética necesidad de un turista con discapacidad de obtener información sobre un destino turístico que quiere visitar “para sentir las mismas experiencias que tiene cualquier turista”.

Alemán ha presentado su app y portal web ‘Tur4all’ que es una base de datos para la accesibilidad, elaborado por especialistas y usuarios que promueven el turismo accesible y, tomando como base su estrategia para crear un destino accesible, en el transcurso de este taller se ha realizado un análisis y posterior informe del Teatro Auditorio de Cuenca y el entorno en el que se ubica y los participantes han tenido la oportunidad de plantear aspectos a mejorar.