Se trata de las zonas que se vieron afectadas por los incendios de Poyatos y Las Majadas en el año 2009. El incendio de Las Majadas quemó unas 1.200 hectáreas, mientras que el de Poyatos afectó a una superficie de 1.800 hectáreas de las que 400 pertenecen al Parque Natural de la Serranía de Cuenca, según ha informado la Junta en una nota de prensa.

Cuadrado ha explicado que la Junta de Comunidades optó inicialmente por la reforestación natural de la zona, en línea con lo que se viene haciendo en los últimos años en cualquier área devastada por un incendio forestal. De esta forma, se procedió a cortar la madera quemada, se eliminaron los restos vegetales para evitar plagas y se llevaron a cabo algunos trabajos de restauración para evitar la erosión del suelo, dejando que la naturaleza se regenerara por sí misma.

Sin embargo, una vez comprobada la inexistencia de regeneración natural en amplias zonas de estos montes, la Consejería de Agricultura, Medio Ambiente y Desarrollo Rural va a optar por la reforestación, para lo que ya se están preparando los pliegos que rijan la contratación de estos trabajos.