El trabajo, realizado por los grupos AdaptA de la URJC y de Ecología Terrestre de la UAM, analiza las consecuencias de la transhumancia sobre la genética de las poblaciones de plantas en un tramo de la Cañada Real de Cuenca.

Los resultados, que se publican en la revista científica PeerJ, exponen la importancia de conservar la práctica ganadera de la transhumancia en paisajes donde la intensificación agraria está muy extendida, los herbívoros silvestres se han reducido mucho y la abundancia de barreras artificiales al tránsito dificulta fatalmente la existencia de migraciones naturales.

Los investigadores señalan que la fragmentación de los hábitat a través de las actividades humanas es un problema que afecta a la diversidad y la productividad de los ecosistemas. En el caso de las plantas, la dispersión de semillas se traduce en un empobrecimiento genético, que pone en peligro a las poblaciones. Además, las vías pecuarias son consideradas importantes refugios de polinizadores en paisajes agrarios muy transformados.

El objetivo del trabajo era examinar por primera vez las consecuencias del uso y existencia de vías pecuarias sobre la genética de las poblaciones de plantas, en concreto de Plantago lagopus, una especie que las ovejas dispersan a su paso.

Los resultados de este trabajo demuestran que el pastoreo después de la floración beneficia a los insectos polinizadores. El investigador del Grupo AdaptA de la URJC y coautor del Estudio subraya que los resultados revelan que las cañadas tienen los valores más bajos de endogamia, lo que confirma la función ejercida por las vías pecuarias como refugio de polinizadores. “Esta función es superior a la que puedan ejercer en zonas agrícolas”, destaca.

La investigación expone también la necesidad de mantener una elevada diversidad genética y una reducida endogamia para prevenir posibles amenazas en el futuro. Por ello, ve necesaria la dispersión de semillas por herbívoros para evitar el empobrecimiento genético de las poblaciones de plantas.

García añade también que esto es “importante” porque el pastoreo del ganado transhumante en la vía pecuaria es “muy efímero, pero muy bien ajustado a los ritmos naturales” de las plantas mediterráneas, lo que facilita una dispersión “extraordinariamente eficiente con importantes consecuencias para la conectividad de los ecosistemas y la resiliencia climática”.

En definitiva, la investigación incide en la importancia de las vías pecuarias para las poblaciones de numerosas especies herbáceas, que dependen casi exclusivamente del ganado para emigrar y, por lo tanto, sobrevivir a posibles cambios del clima local.

“La escala de aplicación de estos resultados sobrepasa el marco local”, expone el investigador de la URJC, que recuerda que ya que las actividades pastoriles están “muy extendidas a nivel mundial y han sustituido en grandísima proporción a los procesos ecológicos mediados por herbívoros silvestres”.

Finalmente, los investigadores insisten en que este trabajo contribuirá a afrontar la conservación de la biodiversidad teniendo en cuenta el impacto positivo a nivel genético que el pastoreo móvil tiene en las poblaciones de plantas.