, vinculada a la Denominación de Origen La Mancha ha impartido esta mañana una concurrida cata dirigida a que el público en general se deshaga del miedo que siente ante la cata. “La cata de vinos es para todo el mundo, no solo para los profesionales porque a catar solo se aprende catando”, ha indicado Morales.

El taller ha consistido en siete pruebas diferentes. Cinco de ellas consistían en reconocer aromas y sabores habitualmente usados en los vinos, como la vainilla o el regaliz. A continuación, los participantes han puesto en práctica los conocimientos aprendidos intentado reconocer esos sabores que olieron y saborearon de forma aislada en un vino. Para ello se han realizado tres catas distintas, la primera con tres vinos blancos, y las dos últimas con dos variedades distintas de tintos.

Con esta aproximación, Morales está convencida de que los participantes perderán los reparos a la hora de catar y degustar los vinos: “Educar los sentidos es la primera y principal habilidad para la cata”, ha concluido.