Así se ha pronunciado Fernández Sanz a preguntas de periodistas sobre la sentencia de este caso, publicada este miércoles por medios como la Cadena Ser o el diario Lanza, según la cual el regional (Sescam) tendrá que abonar a la familia de la pequeña una indemnización de 5,5 millones de euros por negligencia médica.

El titular autonómico de Sanidad ha atribuido esta situación a un fallo humano, “entendible como cualquier otro” y reconocido por los propios autores, a la vez que ha insistido en que la indemnización es “algo añadido”, dado que la niña, que ahora tiene ocho años, y su familia han recibido “los cuidados que habrán necesitado en este tiempo”.

La sentencia condena al ginecólogo y a la matrona que atendieron el parto a nueve meses de multa a razón de 10 euros diarios por un delito de “lesiones por imprudencia profesional grave”.

Además, advierte del deficiente control del parto, que provocó un grave y severo daño neurológico por falta de oxígeno. La menor sufre daño neuropsicológico muy grave, tetraplejia, epilepsia no controlada, desorientación y dependencia absoluta de una persona en las actividades de la vida diaria.