Según han detallado en un comunicado las organizaciones ecologistas, estos planteamientos se apoyan en un “presunto desconocimiento” de los acuíferos de esta comarca, un supuesto incremento del volumen de agua almacenada en los mismos y la existencia de otras reservas de agua en niveles más profundos. Una realidad, “alejada del actual conocimiento científico y técnico, que ignora la insostenibilidad del modelo agrario que se ha desarrollado en este territorio, e imposibilita el mantenimiento de los valores naturales de la Reserva de la Biosfera de La Mancha Húmeda y del Parque Nacional de Las Tablas de Daimiel”.

A su juicio, la realidad de La Mancha Húmeda es que la extracción de agua de los acuíferos para intensificar la actividad agrícola “mantiene colapsado todo el sistema de aguas subterráneas del territorio, con acuíferos sobreexplotados y una dramática desconexión de las aguas subterráneas con las superficiales”, y citan a Las Tablas de Daimiel como el termómetro de esta situación, teniendo en cuenta que en el periodo 2010-2013 esta entorno “un espejismo producido por un extraordinario periodo de lluvias tras el que los niveles freáticos han bajado de nuevo y los Ojos del Guadiana vuelven a estar secos”.

Amigos de la Tierra, Ecologistas en Acción, Greenpeace, SEO/Birdlife y WWF han alertado de que las extracciones del regadío han producido la sobreexplotación de más de 200 acuíferos en toda España, entre ellos los del Alto Guadiana, debido a los pozos ilegales y la concesión de derechos de agua por la Administración muy por encima de las dotaciones disponibles y de los recursos renovables del acuífero, por lo que ven “necesario y urgente es regular y reducir las extracciones y restablecer el funcionamiento de todo el sistema hídrico de La Mancha”.