El importador turco y director general , Berkay Acarman, ha indicado que las características más importantes que busca en una bodega española son, por este orden, variedades autóctonas, imagen tradicional en el embotellado y vinos afrutados. En opinión de Acarman, en Turquía son muy apreciadas las variedades españolas como Garnacha, Tempranillo, etc., al igual que la imagen más conservadora de sus botellas. En el mismo sentido ha apuntado que el mercado turco está polarizado en torno a los jóvenes, que prefieren vinos más afrutados que con madera.

El director general de Fimgo, que participó en FENAVIN Contact en la mesa redonda ‘Como comprador, ¿qué busco en una bodega?’, ha señalado que como importador busca vinos con roble y crianzas, añadiendo que los vinos de mayor coste no funcionan en Turquía debido a los impuestos de aduana de un 50% y otro adicional de 2 euros por cada botella. En el caso del cava, no se importa apenas debido al 50% de impuestos de aduana y otra tasa de 10 euros por botella.

“La Galería del Vino es perfecta y muy útil”

Berkay Acarman se ha mostrado encantado de poder participar en FENAVIN Contact, un novedoso formato pero muy interesante y útil para él toda vez que en el mercado turco está prohibido el envío de muestras de vino de otros países, “y aquí tengo 694 referencias a mi alcance en la Galería del Vino para probar y catar, nuevas añadas; estaba buscando un Garnacha, lo he encontrado y me he puesto en contacto inmediatamente con la bodega. Perfecto”.

La presencia de vino español en Turquía es aún minoritaria, solo diez empresas turcas se ocupan de la importación de vino de todo el mundo y en , por ejemplo, proliferan los restaurantes italianos, franceses y de Mongolia que evidentemente promocionan vinos de sus respectivos países.