Dos de estas bodegas son ‘Casa de la Viña’ de Ciudad Real y la alicantina ‘Volver’, según ha informado la organización de este evento este martes en una nota de prensa.

Para el propietario de la bodega ciudadrealeña, Boluda, el vino ecológico tiene dos ventajas sobre el tradicional: “Al no utilizar tratamientos químicos sobre las plantas evitamos la toxicidad de productos como herbicidas, fitosanitarios o sulfitos sobre nuestro organismo; pero además cuidamos el medio ambiente porque todos los tratamientos que se realizan en el campo son cien por cien naturales”, ha explicado.

Y para la directora de exportación de Bodegas Volver, , este tipo de vino aporta, además de “ese mayor control medioambiental, la posibilidad de satisfacer una demanda de un segmento de la población que se identifica con estas propuestas”.

En el caso de el 20% de sus vinos cuentan ya con la calificación de ecológicos, y el porcentaje sigue creciendo. En Bodegas Volver todos sus vinos se producen de forma ecológica pero solo está certificado como tal un 10% de ellos debido a que “el papeleo es abrumador”, ha reconocido Sánchez Oro.

“LOS ECOLÓGICOS RESPONDES A UNA ASPIRACIÓN CONSOLIDADA”

Ambos gerentes han sostenido que los vinos ecológicos responden “a una aspiración consolidada de la gente de cuidarse y de cuidar el medio ambiente”, por lo que han afirmado que “se seguirá hablando de ello, aunque sea una entelequia más formal que real”.

Ambas bodegas estarán en Fenavin 2017 con “objetivos claros”. Para Casa de la Viña es la oportunidad para “establecer nuevos contactos y presentar al mercado nuevos vinos”, mientras que para Bodegas Volver el objetivo es contundente: “vender vino”.

En este sentido, Cruz ha reconocido que Fenavin es “una de las ferias claves” en su plan comercial.