López Rubio, de 53 años, casado con Mari Carmen y con dos hijos, es el presidente de la Asociación de Coros y Danzas ‘Nuestra Señora del Prado’, que este año celebra su 20 aniversario, coincidiendo con el 30 aniversario de la Hermandad de Pandorgos, lo que le ha animado a dar el paso, según ha informado el Ayuntamiento de Ciudad Real en nota de prensa. De profesión herrero y actualmente trabajando en el servicio de Parques y Jardines en el Ayuntamiento de Miguelturra, hace unos años formó parte de las Juntas de Gobierno de las Hermandades del Silencio y de Jesús Cautivo y María Santísima de la Salud.

Acompañado del resto de hermanos, el nuevo pandorgo, el número 38 de los pandorgos ordinarios, ha agradecido a la Hermandad el haber confiado en él. “Me siento orgulloso y espero estar a la altura para desempeñar este cargo. Espero que sea un año estupendísimo. Lo cojo con mucho ánimo, con mucho cariño y haré lo que esté en mi mano para que el año pase como se debe. Y si es más, mejor”, ha declarado.

López ha reconocido que “es un punto muy importante a la hora de enseñar, preservar el folklore y tradiciones y enseñarlas al resto del público” y admitía que la acogida “ha sido espectacular”. “Ya nos conocemos muchos de los componentes de la Hermandad”, ha apuntado, afirmando que le ha llevado a aceptar “la insistencia y el cariño con el que se me ha propuesto para este cargo”. “Y porque se abre el abanico, ya que este cargo da la posibilidad de seguir realizando lo que me gusta y a lo que me dedico”, ha añadido.

El pandorgo 2017, Magdaleno León, ha aconsejaba al nuevo pandorgo “desde el minuto cero, desde ya, que empiece a disfrutarlo y que cada segundo que pase lo disfrute como si fuera el último porque realmente es una experiencia única”. “La Hermandad es un sitio único para vivir las tradiciones para quien les guste las tradiciones y la ciudad en sí, desde los sentimientos más hondos”, ha añadido.

Por su parte, el presidente de la Hermandad, Agustín Cantero, ha apuntado que este año se ha tardado algo más de lo previsto en escoger un nuevo pandorgo porque no querían equivocarse entre los candidatos. “Ya que va a ser la figura que va a estar representando a la Hermandad y a todo el pueblo de Ciudad Real, queríamos que fuera una figura que nos convenciera a todos, que fuera la persona adecuada, que no tengamos ningún fallo y que vayamos mejorando todos los años en cuanto al nombramiento, aunque nos cueste algo más de trabajo. Intentamos que sea una figura que nos deje a todos por encima de la línea de salida”, ha explicado.

“Ha habido candidatos, pero hemos tenido que determinar quién era el mejor. Hemos tardado un poco más, pero nos hemos querido asegura que el candidato que escogido era el más idóneo”, ha concluido.