15 años de investigación

El Grupo de Biología de la Reproducción de la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM), dirigido por Julián Garde, comenzó su andadura en 1993, centrando sus investigaciones en distintos aspectos relacionados con la Biología Reproductiva del ciervo ibérico (Cervus elaphus hispanicus). Ese mismo año, el Grupo comenzó a obtener semen de animales de esta especie, abatidos durante el desarrollo de diferentes actividades cinegéticas, para su posterior congelación, con el objetivo de utilizar estas muestras dos años después, en 1995, para la inseminación artificial de hembras de ciervo, basándose en la experiencia previa con otros rumiantes ante la demanda creciente del sector cinegético.

Durante la entrevista concedida al Grupo Multimedia de Comunicación La Cerca, Julián Garde explicaba que estas inseminaciones artificiales con semen congelado de ciervo ibérico se llevaron a cabo en una explotación particular de la provincia de Ciudad Real, convirtiéndose en todo un referente nacional, al ser las primeras realizadas en España con esta especie.

El objetivo que perseguían desde este Grupo no era otro que obtener crías nuevas a partir del semen extraído de animales con una gran calidad de trofeo. No hay que olvidar que la cuerna del ciervo es un carácter altamente heredable, por lo que si se inseminan ciervas con semen de buenos machos, la probabilidad de que su descendencia tenga una buena cuerna es muy elevada. Un hecho de especial relevancia teniendo en cuenta que es el objetivo final de la actividad cinegética, lo que en definitiva da valor a la caza.

Garde señalaba que en los primeros años el porcentaje de fracaso fue muy elevado, recordando que de la primera inseminación que realizaron a un total de 100 ciervas, no nació ninguna cría. Sin embargo, con el paso de los años, gracias al esfuerzo y dedicación de los investigadores que componen este equipo, se han incrementado considerablemente los resultados, hablando incluso de una media del 62 por ciento de fertilidad.

Aunque en un principio la obtención del material espermático procedía exclusivamente de animales abatidos durante la actividad cinegética, con el paso de los años han comenzado a trabajar también con ciervos ibéricos vivos que se encuentran en granjas o incluso en el campo.

Teniendo en cuenta que uno de los factores que más afecta en el resultado de la inseminación es el nivel de estrés de las hembras, si la técnica se prueba con animales que están muy acostumbrados al manejo diario, cuando se insemina en fincas particulares, donde sólo se maneja una o dos veces al año, los resultados podrían ser muy buenos en una situación irreal pero no en una real.

Este Grupo desarrolla su actividad en el (IDR) y en el en Recursos Cinegéticos (IREC), único centro nacional dedicado íntegramente a los estudios básicos y aplicados relacionados con la Biología de la caza. El IREC, con sede en Ciudad Real, está formado por el , el (CSIC), y la Universidad regional, desempeñando también su actividad en Albacete de la mano del Grupo de Biología de la Reproducción de la UCLM.

Concretamente, los laboratorios y la granja experimental donde este Grupo realiza sus investigaciones desde hace ya 15 años se encuentran en la carretera de Las Peñas.

Los laboratorios están equipados con las últimas y más modernas tecnologías, contando en la actualidad con una plantilla formada por 15 profesionales, de los cuales tres investigadores están fijos y el resto eventuales, mientras que la granja experimental, a pesar de que existen otras de estas características en España, es la única de Castilla-La Mancha que depende de la Universidad regional.

Principales líneas de trabajo

Las principales líneas de trabajo de este Grupo se centran en la aplicación de diversas técnicas de reproducción asistida con un doble objetivo: por un lado, preservar la existencia de animales en peligro de extinción como es el caso de la variedad negra de la oveja manchega, la raza blanca celtibérica y la oveja alcarreña, así como el lince ibérico, y por otro, mejorar un carácter productivo de interés en una especie ganadera o silvestre, como es el caso del ciervo ibérico, piedra angular de los trabajos que realiza este equipo de investigadores desde hace ya 15 años.

En este sentido, Julián Garde destacaba la importancia que ha supuesto para este Grupo incorporar las Nuevas Tecnologías, sobre todo en el proceso de inseminación artificial, consiguiendo con el paso de los años notables mejoras y beneficios. “No tiene nada que ver cómo realizábamos este proceso en 1995 a cómo lo llevamos a cabo en la actualidad, ni en tiempo de inseminación ni en protocolo hormonal previo”, añadía.

Teniendo en cuenta los escasos resultados de fertilidad conseguidos en los primeros años de trabajo del Grupo, Julián Garde señalaba que el objetivo principal con el que comenzaron esta andadura era el de incrementar los resultados de la aplicación de la inseminación artificial en ciervos ibéricos, y más concretamente mejorar los protocolos de congelación de semen para pasar del 0 por ciento de fertilidad inicial al 62 actual.

Como consecuencia del trabajo de todos estos años, Garde explicaba que comenzaron a encontrar otros hallazgos más ligados a aspectos de Biología de la Reproducción de los ciervos, que a aspectos de Tecnología de la Reproducción, destacando entre todos ellos la relación directa que existe entre la fertilidad de los machos de ciervo con el sexo de las crías que nacen.

Julián Garde es miembro de número de la desde 2007

Julián Garde se licenció en Veterinaria por la en 1989. Catedrático de Producción Animal desde el pasado año 2003, compatibiliza su labor docente como profesor de Fisiología Animal en la de Ingenieros Agrónomos de Albacete, con la labor investigadora que lleva a cabo en el Instituto de Investigación en Recursos Cinegéticos (IREC) y más concretamente en el Grupo de Biología de la Reproducción de la Universidad de Castilla-La Mancha, estando al frente del mismo desde su puesta en marcha, es decir, desde el pasado año 1995.

En 2007, Julián Garde tomó posesión de la plaza correspondiente a la Medalla número 10 de la Real Academia de las Ciencias Veterinarias de España en el acto que tuvo lugar en la sede de la institución en Madrid, convirtiéndose en el académico de número más joven de esta corporación y en el único que ha desarrollado su actividad en Castilla-La Mancha. Por este motivo y en deferencia a su trayectoria profesional, Julián Garde recibió ese mismo año 2007 un homenaje en la Escuela Técnica Superior de Ingenieros Agrónomos de Albacete, en el mismo estuvo acompañado por el Rector, el presidente de la y el director de la Escuela, entre otros compañeros.

Sus líneas de investigación se centran en la Biología de la Reproducción Animal, dando lugar a numerosas publicaciones y participaciones en congresos nacionales e internacionales. Además, ha dirigido varias tesis doctorales y consta como investigador principal de interesantes proyectos nacionales y europeos. Cabe destacar que Julián Garde ha sido colaborador del área de Ganadería y Pesca de la y Prospectiva (ANEP), organismo encargado de la evaluación de la calidad científica y la viabilidad de los proyectos de investigación que se llevan a cabo en la geografía española.

El macho de ciervo participa en la selección de su descendencia

Gracias a la labor realizada por el Grupo de Biología de la Reproducción de la Universidad de Castilla-La Mancha, en colaboración con los investigadores del Museo Nacional de Ciencias Naturales, consiguieron un nuevo logro a nivel mundial al poder demostrar la relación directa que existe entre la fertilidad de los machos de ciervo con el sexo de sus descendientes. Un hallazgo nuevo no sólo en el caso del ciervo, sino de cualquier especie, teniendo en cuenta que la selección de la descendencia por parte de los machos es una novedad que nunca antes se había demostrado.

Julián Garde explicaba que hasta que se produjo este descubrimiento, sólo se sabía que las madres podían sesgar el sexo de las crías, ya que jamás se había demostrado que el padre también pudiera influir en el sexo de sus descendientes.

De este modo, los ciervos más fértiles generan una mayor proporción de machos en su descendencia, entre un 20 y un 80 por ciento, mientras que los menos fértiles, una mayor proporción de hembras de ciervo.

La investigación se llevó a cabo con ciervos ibéricos procedentes de poblaciones naturales, es decir, abatidos en monterías, algo de vital importancia teniendo en cuenta que es en este entorno donde existen grandes variedades en cuanto a fertilidad de los machos se refiere. Como no podía ser de otro modo, este descubrimiento fue publicado en la revista “Science” del pasado 1 de diciembre de 2006.

A cuernas más grandes, más fértiles son los ciervos

Gracias a esta nueva aportación genética, el Grupo de Biología de la Reproducción de la Universidad de Castilla-La Mancha pudo abrir nuevas líneas de investigación dentro del mundo cinegético, donde lo más valorado es el trofeo.

Teniendo en cuenta que hace unos años demostraron que cuanto mayor es la cuerna, más fértiles son los machos, con este nuevo hallazgo basado en la relación directa entre la fertilidad de los ciervos con el sexo de su descendencia, Garde señalaba que, presuponiendo que la fertilidad se herede, el criterio que deberían seguir los gestores de fincas debería ser el de dejar a los machos con buenas cuernas para aumentar la fertilidad.

Para este Grupo, la importancia de este descubrimiento dentro del mundo de la Biología Reproductiva reside en que, tras realizar tres o cuatro hallazgos básicos y unirlos, se ha podido demostrar que la cuerna de los ciervos no sólo es un arma de combate, sino que también es un indicador de fertilidad para las hembras.

El investigador y catedrático de Producción Animal de la UCLM, Julián Garde, explicaba que “a cuernas más grandes, más fértiles son los ciervos y por tanto las hembras podrían intentar que las cubra ese macho antes que otro porque les traerá importantes ventajas”. Entre ellas, contar con más opciones para quedarse gestante pronto y no perder el tiempo en la temporada reproductiva. Además, teniendo en cuenta que es más que probable que parte de esta fertilidad se herede, si se queda gestante de un macho más fértil, lo normal es que su descendencia sea también más fértil, heredando también una cuerna más grande.

Por último, implica que hay más opciones de que nazca una mayor proporción de machos que de hembras, garantizando así una mayor descendencia en la población que si naciera una hembra.

La Inseminación Artificial

Sin lugar a dudas, entre todas las técnicas de reproducción asistida que existen en la actualidad, la más utilizada por el Grupo de Biología de la Reproducción de la UCLM es la inseminación artificial, convirtiéndose incluso en pioneros a nivel nacional en la aplicación de este método con semen congelado de ciervo ibérico.

Según explicaba Julián Garde, esta técnica consiste en extraer semen de los machos para almacenarlo congelado, a -196 grados centígrados, con el objetivo de obtener posteriormente descendencia viva de machos de ciervo, tras la inseminación artificial de las hembras.

Aunque se trata de una técnica sencilla, Julián Garde señalaba que también presenta algunos inconvenientes. El hecho de que las muestras recogidas sean de animales que llevan mucho tiempo muertos, afecta negativamente a los resultados. Además, para poder inseminar a las hembras, hay que inducirles la ovulación, ya que “intentar inseminarlas en celo natural sería interminable”. Por este motivo, se les aplica un tratamiento hormonal controlado, y a las 55 horas de la finalización, se inseminan a todas. Esto supone otro problema, ya que no todas responden igual al tratamiento, y a veces el problema no es el semen, sino que las hembras no están en el momento adecuado de fecundación, “aunque siempre es mejor esto que estar detrás de ellas, detectando celo e inseminando de manera individual”.

Julián Garde explicaba que la ventaja que presenta esta técnica es que al congelar el material espermático, puede ser utilizado varios años después con las mismas garantías, disociando el momento de la obtención con el de la inseminación. Además, permite tener descendencia de un padre conocido en cuanto a estado sanitario y componente genético o calidad de trofeo se refiere. La ventaja global es que lo que nace de esta inseminación, desde el punto de vista del trofeo, suele ser de gran calidad.

La inseminación artificial permite también, en dos años, aplicar esta técnica en hembras nacidas de inseminación con semen de otro animal con un buen trofeo, por lo que en dos generaciones se da un salto de calidad de trofeo muy elevado.

En la actualidad, este Grupo sigue siendo pionero a nivel nacional en el desarrollo y aplicación de la inseminación artificial con semen de ciervo ibérico, además de referente internacional en esta área de la ciencia al conseguir el primer nacimiento de una gacela africana en peligro de extinción a través de esta técnica de reproducción asistida el pasado año 2005, en colaboración con dos centros del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), el Museo Nacional de Ciencias Naturales y la Estación Experimental de Zonas Áridas de Almería. Un hallazgo de gran relevancia que también les permitió publicar el resultado de este trabajo de investigación en la prestigiosa revista internacional “Science”.

del Grupo de Biología de la UCLM garantiza la existencia del ciervo ibérico

A pesar de que el ciervo ibérico no se encuentra en estos momentos en peligro de extinción, de ser así en un futuro, Julián Garde aseguraba que la existencia de esta especie estaría asegurada gracias al Banco de semen que existe en el Grupo de Biología de la Reproducción de la Universidad de Castilla-La Mancha.

Las muestras viables más antiguas que en estos momentos permanecen en este Banco, con capacidad fecundante, fueron recogidas el pasado año 1994. En la actualidad hay cerca de 80.000 dosis, algunas de ellas no son de animales excelentes, en cuanto al trofeo, pero necesarias para poder garantizar en un futuro la variabilidad de esta especie.

También este Banco cuenta con otro tipo de estructuras como por ejemplo células somáticas para hacer biopsias por si en algún momento fuera necesario recurrir a la clonación, así como embriones obtenidos todos por fecundación in vitro de animales muertos, tanto machos como hembras, una técnica menos desarrollada con la que acaban de empezar a trabajar no hace mucho tiempo. La ventaja global es que este Banco conserva la dotación genética completa.

Garde explicaba que las primeras inseminaciones artificiales que se realizaron a nivel mundial, con semen congelado de toro, tuvieron lugar en Estados Unidos en el año 1950. Con el objetivo de celebrar este hallazgo, el pasado año 2000, los americanos llevaron a cabo nuevas inseminaciones en vacas con el semen congelado en 1950 con gran éxito en los resultados, por lo que podríamos decir con datos objetivos que la capacidad fecundante del material espermático congelado se mantiene útil como mínimo durante 50 años.

Nuevos proyectos adjudicados en 2010

En relación a los trabajos adjudicados al Grupo de Biología de la Reproducción de la UCLM en 2010, Julián Garde hacía referencia a un proyecto de la Universidad regional que consiste en la creación de un Banco de Semen de venados autóctonos de la Mancomunidad de Cabañeros, como parte de un proyecto aprobado dentro del Plan Nacional de I+D, TRACE (Transmisión de Conocimiento a la Empresa).

Este Banco deberá estar finalizado en dos años, contando para ello con una financiación del cien por cien del presupuesto solicitado al , el cual asciende a 109.000 euros, contando con la cofinanciación en la ejecución de la Mancomunidad de Cabañeros.

Esta iniciativa pretende simplificar el protocolo de congelación de esperma de las muestras epididimarias de ciervo ibérico para trasferir al sector una metodología más sencilla y eficaz que la actual, desarrollando nuevos métodos de conservación para poder congelar las muestras en el campo y no perder tiempo.

Gracias a este proyecto se espera además incrementar la eficacia de los diluyentes de criopreservación espermática mediante el empleo de nuevos antioxidantes y crear un Banco de Semen de ciervos de la Mancomunidad de Cabañeros aplicando las mejoras obtenidas en los apartados anteriores, al tratarse de un venado emblemático, no sólo para C-LM, sino para el resto del territorio nacional.

El otro proyecto que se enmarca dentro del Plan Nacional de I+D, recientemente concedido a este Grupo, trata de continuar con el trabajo iniciado hace dos años para conseguir que sólo nazcan machos de las inseminaciones artificiales realizadas, una vez que se han garantizado las hembras necesarias para la reposición.

A pesar de que ya han obtenido descendencia sólo de machos a través de esta técnica, Garde señalaba que los resultados en cuanto a porcentaje de éxito han sido muy bajos porque el proceso es mucho más complicado de lo que se pensaba en un principio. Por este motivo, han solicitado este proyecto para estudiar de una forma más básica qué es lo que pasa con estos espermatozoides cuando son sometidos a este proceso tan dañino para intentar incrementar el porcentaje y conseguir que la fertilidad sea la misma que en una inseminación artificial normal.

La calidad en sus investigaciones ha permitido a este Grupo importantes contratos a nivel nacional

Teniendo en cuenta que el Grupo de Biología de la Reproducción es el único que se dedica a la inseminación artificial de ciervas en España, una de sus principales fuentes de financiación procede de los contratos con particulares que solicitan a la Universidad regional este servicio.

Prueba de ello es que en el inicio de la temporada reproductiva han realizado inseminaciones artificiales en cinco explotaciones particulares: dos en Andalucía y, por primera vez, dos en Ciudad Real y una en Madrid. Contratos en vigor, centrados en asesoramiento en técnicas de reproducción asistida en ciervos, que incluso alcanzan los 130.000 euros anuales.

En una de ellas, ya se ha realizado el diagnóstico de gestación, demostrando que la fertilidad en este grupo de animales está por encima del 60 por ciento, consiguiendo así adaptar la técnica a situaciones de campo donde los animales se estresan más. Esto se ha conseguido inseminando tarde, es decir, después del momento considerado idóneo, porque de este modo la inseminación de la hembra ya se ha puesto en marcha y aunque se estrese, ya no se retrasa la ovulación y los resultados son mejores. A pesar de estos contratos con empresas, el aporte más importante de dinero procede de convocatorias públicas competitivas. “Este año es un muy buen año, a pesar de la crisis”, señalaba, porque además de los cinco contratos con empresas privadas, han recibido financiación nueva de dos proyectos del Plan Nacional de I+D, de los que Garde es investigador principal, así como una acción estratégica del y (INIA), donde la doctora Fernández Santos, perteneciente a este Grupo, también es la investigadora principal, asegurándose la financiación hasta 2013.

Variedad negra de la oveja manchega

El tercer proyecto, de una acción estratégica del INIA, a nivel nacional, coordinado por la doctora Fernández Santos del Grupo de Biología de la Reproducción de la UCLM, se enmarca dentro de una convocatoria de conservación de los recursos zoogenéticos de interés para España con una raza doméstica en peligro de extinción como es la variedad negra de la oveja manchega.

El objetivo no es otro que ampliar el Banco de Semen de esta variedad y caracterizar las dosis congeladas que existen desde el año 1992, desde un punto de vista reproductivo y sanitario. De este modo, se pretende realizar un chequeo sanitario con los métodos diagnósticos actuales para verificar si tienen alguna enfermedad que en 1992 no se pudo detectar y comprobar además si tienen capacidad fecundante para que cuando tengan que ser utilizadas su efectividad esté garantizada.

En deuda con la sociedad

En relación a las voces que critican la falta de inversión para la labor investigadora en España, Garde señalaba que, aunque con la crisis se ha producido un recorte, las inversiones siempre han sido elevadas, por lo que “no sería justo sumarse a estas denuncias porque hay otros sectores que lo están pasando mucho peor”. Según Julián Garde, “los investigadores estamos en deuda con la sociedad porque el dinero que recibimos no va para camas de hospital ni kilómetros de carretera, por lo que deberíamos ser más solidarios”.