En esta reunión UPA, como organización que ha defendido esta “importante medida” para los agricultores castellano-manchegos, exigirá una serie de cuestiones para la mejora continuada de la medida. En concreto, aparte de trabajar en el calendario de labores para compaginar las labores agrícolas con el respeto a la biodiversidad medioambiental y, de esta manera, buscar una equidad responsable, se solicita “que se tenga en cuenta el año especial” que se está viviendo, según ha informado la Unión en nota de prensa.

En este sentido, ha aclarado que las lluvias de abril han provocado una gran profusión de malas hierbas en los barbechos, lo que ha provocado que si no se labra en julio y agosto se dificulte la siembra del año que viene. Asimismo, las altas temperaturas han provocado que la cosecha se haya adelantado 10 o 15 días, con lo que en la próxima Comisión de Seguimiento de la ZEPA se solicitará que para el 20 o 25 de junio se permita la cosecha en cebadas y avenas “puesto que el trigo es un cultivo que se aguanta más”.

Desde UPA Castilla-La Mancha se ha defendido esta medida y la repercusión que tiene en los agricultores de la región, puesto que afecta a 120.000 hectáreas de cultivos herbáceos, de las cuales 46.000 perciben ayudas. Se trata de una ayuda de 208 euros por hectárea y año, “una ayuda económica más que interesante para los agricultores”, quienes han sufrido en determinados momentos de este año “cierta incertidumbre y la sensación de que quizás no la cobrarían”.

“De ahí que la Comisión de Seguimiento de la submedida 12.1 del Plan de Desarrollo Rural, que UPA ha defendido desde el primer momento, sea una oportunidad importante para defender los intereses de los agricultores de Castilla-La Mancha”, ha concluido la Unión.