Durante un encuentro con asociaciones en el Hotel Rural ‘Las Aldabas’ de Villanueva de la (Cuenca), García-Page se ha referido a la decisión de la Mesa del Congreso que avala la suspensión en sus funciones parlamentarias a (ERC), y , y , de Junts per Catalunya.

“No odio a nadie, yo a Puigdemont incluso lo conozco”, ha explicado García-Page, que ha relatado cómo coincidió con el expresidente del cuando él era alcalde de y él alcalde de y en una reunión en ya tuvieron sus “más y sus menos” porque “él decía que había nacido independentista pero no como Pujol o Mas”. Ahora, cuando ha llevado al precipicio y la gente se ha quedado en el precipicio “él se ha ido”, ha destacado.

A su juicio, no puede haber una solución, “ni siquiera una mínima conversación inteligente con el independentismo sin que antes este —en referencia a Puigdemont— vuelva y se someta a la ley que tenemos todos”. García-Page ha abundado en que si él aprobase un decreto que resultara ilegal le denunciarían y le podrían meter en la cárcel, preguntándose qué pasa con “estos que han cuestionado el país y la Constitución” y con el que “que quiere robarnos la libertad”.

En este punto, ha mostrado su “respeto” a todo el que pide la independencia, aunque él —ha confesado— lucha “para que no lo consigan”, pues pensar de una determinada manera no está penado pero saltarse la ley “sí está penado”, apelando al respeto “a la ley que te hace diputado y senador”.