Comenzando por la autovía que ha de unir las capitales de Toledo y Ciudad Real y basándose en la información del III Plan de Carreteras, ha recordado que el escenario pasaba por el hecho de que Castilla-La Mancha se haría cargo de 22 kilómetros entre Consuegra y Urda a través del desdoble de la carretera nacional N-401, dentro de un proyecto en el que además se ponían a disposición de la Administración del Estado los 52 kilómetros de la Autovía de los Viñedos para hacer un trazado compatible.

El proyecto de este tramo autonómico se encuentra sólo pendiente de tramitar la declaración de impacto ambiental, pero desde 2013 no ha habido “avances significativos” para poder seguir adelante.

Ha recordado que el diseño de la vía atraviesa un espacio de la Red Natura 2000, por lo que la Comunidad Autónoma no se va a arriesgar a hacer sus 22 kilómetros de autovía entre Consuegra y Urda hasta que el Estado no tenga proyectada su parte.

ALBACETE-CUENCA

Sobre la autovía entre Albacete y Cuenca, ha hecho un resumen cronológico detallando que es en el año 2007 cuando las administraciones regional y estatal firman un acuerdo por el cual la Junta asume la competencia de todo ese tramo (carretera nacional N-320) a cambio de que en el futuro se desarrolle a cargo del Estado la conexión de la autovía A-2 en la provincia de Guadalajara con la A-3 y la A-40 a la altura de Tarancón.

Incluso la Junta ponía a disposición del Ministerio los estudios informativos de los cuatro proyectos de construcción ya redactados para un total de 90 kilómetros.

En virtud de ese acuerdo se asume la gestión de la N-320 a cargo de las arcas regionales y se llegan a licitar y adjudicar dos de los tramos de la futura autovía del Júcar, pero en 2012, bajo el Gobierno del PP en Castilla-La mancha, se resuelven los contratos, provocando un pago de 7 millones de euros en indemnizaciones.

Antes de seguir con este proyecto, Merino ha abogado por conocer las intenciones del nuevo Ministerio de Fomento ya que, según ha desvelado, hace pocas fechas los anteriores gestores bajo el mandato del ‘popular’ Íñigo de la Serna “manifestaron su voluntad de dar por incumplido” la parte del trato de competencia estatal e incluso volver a asumir la gestión de la N-320.

AUTOVÍA DEL IV CENTENARIO Y AUTOVÍA DE LA SAGRA

Ha dado también detalles del estado en el que se encuentra el proyecto de la Autovía del IV Centenario que ha de conectar Ciudad Real con la A-32 entre Albacete y Linares —también en proyecto— más allá de Valdepeñas.

Sobre esta vía, ha recordado que en 2010 se adjudicó un segundo tramo entre Granátula de Calatrava y Valdepeñas a la altura de la A-4, pero ese contrato de nuevo quedó resuelto por el Gobierno del PP en Castilla-La Mancha.

En referencia a la autovía de La Sagra, se trata de una conexión entre la A-5 y la A-4 pasando por la A-42 para vertebrar el norte de la provincia de Toledo.

En estos momentos sólo queda por rematar los dos ramales que cerrarán esta conexión, uno por el norte hasta Borox y otro por el sur hasta Añover de Tajo.

“Cospedal paralizó las obras y dejó de construir la conexión del ramal sur, mientras que del norte sólo ejecutó un movimiento de tierras”, ha indicado, agregando que este Gobierno “ha puesto en marcha ya el ramal sur en enero de 2017 y ha elaborado el proyecto de construcción para ejecutar la primera fase de cierre del ramal norte entre Borox y Esquivias con 8 kilómetros”.

El siguiente tramo para rematar la vía, ha indicado, está pendiente de la solución definitiva para cerrar la A-40 entre Toledo y Ocaña, cuyo nuevo estudio está en redacción y que va a condicionar la resolución de la autovía de La Sagra.

También ha hablado de la denominada Autovía de Los Llanos en Albacete, apuntando que ya en septiembre entraron en servicio 4,3 kilómetros de acceso a la capital albaceteña por 6,9 millones de euros.

Merino también ha incidido en que hay otras vías “muy importantes” como la A-43 entre Mérida y Puertollano, la A-32 entre Albacete y Linares o las prolongaciones de la A-40 desde Maqueda hasta Adanero y desde Cuenca hasta Teruel, que son competencia estatal.

En términos regionales, ha afirmado que la estrategia ahora pasa por “priorizar actuaciones que permitan solventar el abandono de las carreteras, lo que se está consiguiendo”, ha dicho, haciendo referencia a estudios externos que así lo corroboran.

Como datos, ha revelado que cada kilómetro de carretera en la región de competencia autonómica soporta 4.000 millones de vehículos al año. Son 235 kilómetros de autovías de competencia regional las que gestiona el Gobierno de Emiliano García-Page.

Por último, ha tenido palabras para el acceso al nuevo hospital de Toledo, extremo resuelto por este Gobierno y que ahora pasa por la reciente adjudicación del estudio técnico por algo más de 130.000 euros.

NÚÑEZ CREE QUE LA JUNTA NO APUESTA POR COMUNICAR LAS CAPITALES

Por su parte, el diputado del Grupo Popular Francisco Núñez ha asegurado que el Gobierno regional no ha apostado por las autovías que fomenten la comunicación entre capitales de Castilla-La Mancha para mejorar el transporte de mercancías y potenciar la economía entre Toledo y Ciudad Real y Albacete y Cuenca, según ha informado el PP en nota de prensa.

De esta manera, ha criticado que el presidente autonómico, Emiliano García-Page prometió en campaña electoral la autovía de Albacete a Cuenca, al igual que la de Ciudad Real a Toledo, pero la realidad es que “no hay ni un solo avance” en ninguna de las dos autovías.

Así, ha recordado que actualmente no existe consignación presupuestaria para poner en marcha dichas autovías, a pesar de que el PP en los presupuestos de 2018 solicitó al Gobierno castellano-manchego partidas para poder iniciar las obras.