La Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha y la Diputación de Cuenca y la continúan con la mejora de caminos rurales en la provincia y, en esta ocasión, le ha tocado el turno a los municipios de de Almenara y Almonacid del Marquesado. Localidades a las que se han desplazado este martes el diputado de Fomento, Javier Parrilla, y el director provincial de Agricultura, Medio Ambiente y Desarrollo Rural, Joaquín Cuadrado, con el fin de asistir a la recepción de las obras acometidas en sendos caminos, junto a sus respectivos alcaldes, y .

Intervenciones éstas con una inversión conjunta de unos 65.000 euros que se enmarcan dentro del Convenio de Arreglo de Caminos suscrito entre la Diputación conquense y la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, que contempla actuaciones en los 238 municipios de la provincia con un presupuesto total de 9 millones de euros, de los que el 50 por ciento corre a cargo de la institución provincial, el 46,25% del Gobierno regional, a través del Fondo Europeo Agrícola de Desarrollo Rural (FEADER) y recursos propios, y el 3,75 restante al .

En Puebla de Almenara se ha llevado a cabo el acondicionamiento de casi 2,3 kilómetros del Camino de Santo Viejo con una anchura de 4,5 metros, lo que ha supuesto un desembolso de casi 32.000 euros, mientras que en Almonacid del Marquesado la actuación se ha centrado en el Camino de la Caña, donde se han mejorado cerca de 2,2 kilómetros y una anchura de 5 metros con un coste cercano a los 33.000 euros.

En ambas intervenciones, las obras ejecutadas han consistido, a grandes rasgos, en la construcción de la capa de rodadura, incluyendo desbroce, limpieza de cunetas, refino y planeo, riego y compactación del plano de fundación, y rematando con la aportación de material granular en toda su longitud con un espesor de 0,10 metros.

Tanto Cuadrado como Parrilla no han dudado en llamar la atención sobre la relevancia de este tipo de actuaciones para los municipios donde se llevan a cabo, puesto que son vías fundamentales para el acceso de los vecinos a las explotaciones agropecuarias, forestales, etc., auténticos pilares de la economía local. No es de extrañar, en consecuencia, que coincidan en remarcar que con este convenio se contribuye, en cierta medida, a la mejora de la calidad de vida de nuestros ciudadanos y, por lo tanto, a afianzar la población en el medio rural, combatiendo así el fenómeno de la despoblación.