En la misma reunión se ha aprobado la licitación de la asistencia técnica para la dirección de obra de las dos actuaciones por un importe de 434.786 euros, según ha informado Acuaes en nota de prensa.

El presupuesto de licitación de la EDAR de Consuegra es de 4.430.633 euros y en el caso de Villafranca es de 3.189.524 euros, y serán cofinanciadas por Acuaes y los respectivos ayuntamientos. Además, el proyecto está también cofinanciado por el Fondo Europeo de Desarrollo Regional Feder 2014-2020, dentro del Programa Operativo Plurirregional de España (POPE).

La construcción de las EDAR permitirá ampliar y mejorar, de manera significativa, la depuración de los vertidos que estos dos municipios realizan al río Amarguillo, consiguiendo así que los efluentes tengan la calidad exigida por , especialmente en lo relativo a la eliminación de nutrientes.

Una vez que finalicen las obras, que tienen un plazo de duración de 22 meses, incluyendo 6 meses para la puesta en marcha de las instalaciones, el agua que se vuelva a verter al río Amarguillo lo hará en condiciones adecuadas, lo que contribuirá al mantenimiento y conservación del río Cigüela, que aporta caudal al Parque Nacional de las Tablas de Daimiel, permitiendo una mejor protección y conservación del humedal.

En relación a las características técnicas, la EDAR de Consuegra está diseñada para tratar un caudal medio de 125 metros por hora, pudiendo alcanzar puntas en el sistema de hasta 250 metros cúbicos por hora, lo que permitirá tratar las aguas residuales de una población de hasta 22.500 habitantes equivalentes, además de permitir regular el agua de lluvia mediante tanques de tormenta, diseñados para retener las primeras aguas de la lluvia que no pueden ser tratadas inicialmente en la EDAR. También se ejecutarán las conexiones de la nueva EDAR con los colectores municipales.

La EDAR de Villafranca de los Caballeros, por su parte, tendrá un caudal medio de 60 metros por hora, pudiendo alcanzar puntas en el sistema de hasta 144 metros cúbicos por hora, lo que permitirá tratar las aguas residuales de una población de hasta 10.875 habitantes equivalentes.

También se construirá un tanque de tormentas de 500 metros cúbicos de capacidad y dos colectores, en este caso de 1.000 milímetros de diámetro.

En ambas depuradoras se ampliarán los sistemas de pretratamiento para tratar un caudal equivalente a cinco veces el caudal medio y se implantarán nuevos tratamientos biológicos que posibiliten la eliminación de nutrientes, presentes en elevadas cantidades en las aguas residuales de los dos municipios por su dedicación a la industria agroalimentaria.

Por último, las instalaciones de las EDAR existentes serán desmanteladas una vez se pongan en marcha las nuevas infraestructuras.