En concreto, las medidas elegibles para solicitar ayudas serán promoción de vino en terceros países, reestructuración y reconversión de viñedo, destilación de subproductos e inversiones.

Al término de la reunión del Consejo de Ministros, el ministro de Educación y portavoz del Gobierno, Íñigo Méndez de Vigo, ha resaltado que la aplicación de dicho programa contribuirá a dar al viñedo español la importancia que tiene.

Con la aprobación de este Real Decreto, según ha explicado, se continúa apoyando la mejora de la competitividad del sector vitivinícola español, mediante el refuerzo de sus estructuras productivas, las inversiones para el incremento de la competitividad en la transformación y para la mejora del posicionamiento en los mercados, y la promoción en países terceros, que seguirá incrementando la capacidad de comercialización y de exportaciones.

La regulación comunitaria establece que los Estados miembros, entre ellos España, deben presentar un Programa de Apoyo quinquenal que contenga al menos alguna de las medidas admisibles previstas en la misma.

Dado que el Programa Nacional de Apoyo para el periodo 2014-2018 finaliza el 15 de octubre de 2018, España presentó en julio de 2017 a un nuevo Programa para la aplicación de las medidas admisibles en el periodo quinquenal siguiente, que la Comisión ya ha aprobado.

El ha destacado que la aprobación de este Real Decreto, implicará “grandes beneficios económicos” para el sector vitivinícola. Se trata de medidas financiadas por la Unión Europea, con un presupuesto previsto para los cinco ejercicios financieros de más de 1.000 millones de euros.

REESTRUCTURAR UNAS 100.000 HECTÁREAS DE VIÑEDO

En concreto, el presupuesto anual, 210,3 millones de euros, se distribuye de esta forma entre las medidas comprendidas en el programa:72,5 millones de euros para reestructuración y reconversión de viñedos; 56 millones de euros para inversiones; 50 millones de euros para promoción en los mercados de países terceros y 31,8 millones para destilación de subproductos.

España es el país con la mayor superficie de viñedo del mundo, con más de 950.000 hectáreas. Con este presupuesto, según el Ministerio, se pretende reestructurar unas 100.000 hectáreas de viñedo, lo que supone aproximadamente un 11% de la superficie plantada de viñedo a nivel nacional.

Asimismo, medidas como las de inversiones o promoción del vino en terceros países, previstas en el programa, permitirán incrementar la capacidad comercializadora en un sector que exporta anualmente por valor de 2.700 millones de euros.