En concreto, más del 20% del total de olivar español y de 200.000 pequeñas explotaciones (de entre 1 y 3 hectáreas cada una) de unas 300.000 familias de Andalucía, Castilla-La Mancha, Comunidad Valenciana, Cataluña y Aragón podrían desaparecer en los próximos 10 años.

España es el principal país productor y exportador de aceite de oliva del mundo, con un total de 2,7 millones de hectáreas de olivar productivo, más del 90% destinadas a la obtención de aceite.

La productividad es la más alta de los 64 países productores y en la actualidad las exportaciones de aceite de oliva se estiman en más de 3.000 millones de euros, un 15% del total de exportaciones agroalimentarias ionales. Además, el sector supone el 0,6% del nacional, y da trabajo directo a más de 220.000 personas.

El informe confirma que la sostenibilidad del olivar español, especialmente el olivar tradicional no mecanizable, característico del país, se encuentra en “serio peligro”, debido a la brecha creciente entre producción y consumo en España y a nivel mundial.

“Es posible y necesario revertir esta situación. Hace falta el compromiso de todos los agentes del sector para mantener un tipo de olivar que tiene un importante papel social, económico y medioambiental, que es típicamente español y que, por su singularidad, aporta una enorme riqueza y variedad a la oferta de aceite de oliva”, ha explicado Juan Vilar.

De esta forma, el riesgo de desaparición afecta al 20% del olivar español, un sector centrado en el volumen y en la agresividad en los precios y a lo que se le ha unido la caída del consumo.

El consejero delegado de Deoleo, , ha reiterado que su firma trbaja para ser “el motor que contribuya al cambio, inspirando al sector hacia la sostenibilidad en la producción de AOVE y la valorización en el consumidor”.