Tal y como ha señalado a La Cerca , desde el Foro Interalimentario coinciden “plenamente” con el consejero Martínez Arroyo en sus comentarios en torno al sector del vino. “No en vano, es nuestro modelo -ha señalado Yuste-: nosotros defendemos siempre un modelo de cadena agroalimentaria sostenible en el que absolutamente todos los eslabones se entiendan, compartan alianzas estables y transparentes y tengan su parte de rentabilidad; tenemos que tender a que cada eslabón sea sostenible por sí mismo”.

No obstante (y en esto también ha coincidido con el consejero) Yuste ha matizado que “todos los eslabones de la cadena deben empezar por uno: el del consumidor, porque forma parte de nuestro modelo y de nuestros objetivos; nuestra misión y visión del sector agroalimentario es que el consumidor es el centro y el foco al que tenemos que mirar cada vez que tomamos una decisión; la producción agroalimentaria ha de estar enfocada a los mercados y a quien tenemos que mirar es al consumidor ya que él es el dueño de la vida y la muerte de nuestras empresas; si él apuesta por nuestros alimentos, significa que hemos hecho nuestro trabajo de manera eficiente y con éxito; si él nos penaliza, habremos fracasado en nuestro trabajo”.

Sobre lo llamativo de que, a pesar de ser la región que lidera la producción de vino, Castilla-La Mancha sea también la que tiene unos niveles más bajos de consumo interno de vino, el director general del Foro Interalimentario ha señalado que “ahí tenemos un problema y mucho que mejorar (fundamentalmente, en la promoción y la comercialización); son cuestiones en la que es cierto que vamos con un poco de retraso; estamos mejorando mucho en exportación (con niveles de en torno al 60%-70% en la región) pero hay que dar ejemplo, porque si nosotros diariamente no damos a los demás ejemplo de que nos creemos nuestro vino… difícilmente vamos a convencer al resto”.

Por eso ha reiterado que “todo tiene que pasar por la promoción, la comercialización y la calidad (aunque en éste último aspecto sí que estamos dando pasos muy importantes: tenemos grandes enólogos, grandes profesionales y grandes bodegas)”.

En cuanto al objetivo que Francisco Martínez Arroyo ha marcado para el sector vitivinícola regional en lo que a facturación se refiere (alcanzar los 2.500 millones de euros frente a los 1.000 que se registran actualmente), Yuste ha sido claro: “Ahí el consejero ha sido muy ambicioso, aunque ojalá se consiga… pasar de los actuales 1.000 millones de euros de facturación en el conjunto del sector vitivinícola en Castilla-La mancha a los 2.500 millones me parece un gran reto, pero… vamos a soñar ¿por qué no llegar a esos 2.500 millones de euros?”

Así, ha incidido en que “esa diferencia de 1.500 millones de euros más supondría más del 4% del PIB de Castilla-La Mancha; es decir, que si la región logra alcanzar ese reto (que es posible si se trabaja muy duro) se aumentaría en cuatro puntos su Producto Interior Bruto, lo cual sería una muy buena noticia para Castilla-La Mancha”.

Para lograrlo, según el director general del Foro Interalimentario “hace falta compromiso, esfuerzo, apoyo de todos y, sobre todo, unión porque siempre es fundamental el poder de la colaboración: si todos los eslabones de la cadena nos entendemos y remamos hacia el mismo sitio, yo creo que sí se pueden conseguir esos 2.500 millones de euros de volumen de facturación en el sector en Castilla-la Mancha, ¿por qué no?”, ha concluido.

Intervención durante el acto