Carlos Falcó, el Marqués de Griñón, ha sido uno de los invitados de excepción del I Congreso de Gastronomía de Castilla-La Mancha, celebrado en el Palacio de Congresos y Exposiciones de Albacete. En su segunda jornada, Carlos Falcó participaba en una mesa redonda sobre vinos de Pago y ofrecía además una ponencia.

Como presidente de la Academia de Gastronomía de Castilla-La Mancha, el Marqués de Griñón ha destacado la importancia de la celebración de un evento de estas características. Según apuntaba, “esta región tiene mucho que ofrecer al contar con unas materias primas extraordinarias, por lo que promocionar esta riqueza a través de iniciativas de este tipo es fundamental”.

Carlos Falcó hablaba de la problemática de los vinos de Pago. A pesar del momento actual de crisis económica, augura un futuro brillante a estos caldos porque “dan la imagen de altísima calidad a cualquier región”.

El Marqués de Griñón considera que debe existir “armonía” entre vinos y platos, caminando siempre de la mano la gastronomía y la viticultura para conseguir resultados excelentes. “El vino forma parte de la gastronomía en un país de cultura mediterránea como el nuestro”, añadía.

Carlos Falcó está considerado como uno de los pioneros en la modernización de la viticultura y el vino en España. En 1974 introdujo en nuestro país las variedades de uva cabanet sauvignon que, posteriormente, se extendió a la chardonay, petit verdot y syrah.

En 1989 construyó una bodega en Malpica de Tajo, en Toledo, donde se encuentra la finca Valdepusa, dentro del Dominio del mismo nombre. El primer viñedo de España en utilizar viticultura sostenible, precursor en la aplicación del riego por goteo.

En este sentido, el Marqués de Griñón destacaba las ventajas que supone utilizar estos sistemas frente a otros métodos señalando que “permite producir mejor calidad por hectarea de un modo más eficaz para sacar rendimientos más altos, pudiendo mecanizar esos viñedos, fundamental para la supervivencia de este sector teniendo en cuenta que los costes de la mano de obra cada vez son más altos”.

En su opinión, “es una obligación para cualquier viticultor hacer una viticultura sostenible”. Según explicaba, si se utiliza agua de riego, es necesario minimizar este aporte para utilizar el agua justa a la hora de regar el viñedo. Para conseguir estos objetivos, en su finca Valdepusa están utilizando una tecnología pionera que permite medir el estrés hídrico de la viña. “Con muy poca agua se pueden conseguir resultados excepcionales”, señalaba.

Carlos Falcó cuenta con un nuevo viñedo en el que no se utiliza ningún producto químico. Si fuera necesario recurrir a ellos, el Marqués de Griñón sostiene que debe hacerse de un modo responsable, minimizando las cantidades.

Entre los principales problemas del sector del vino, Carlos Falcó considera que es necesario impulsar la comercialización de nuestros vinos con mayor fuerza dentro de nuestro país, ya que en la actualidad el volumen de exportación es mucho mayor. “Nosotros estamos en 43 paises y dos de cada tres de botellas están saliendo fuera de España”.

Para que los vinos de Castilla-La Mancha tengan una mayor presencia tanto dentro como fuera de nuestras fronteras “hay que salir a vender”. En definitiva, la calidad de los vinos debe ir unida a una buena campaña de marketing.

El Marqués de Griñón se ha referido además a la nueva OCM del vino señalando que “abre nuevas posibilidades a la hora de promocionar los vinos europeos fuera de la Unión Europea”.

Carlos Falcó recordaba sus primeros pasos en el mundo del vino. Unos comienzos que no fueron fáciles con multas por parte del gobierno, porque estaba prohibido regar, que no le impidieron seguir luchando por sus sueños. “Yo utilizaba el riego por goteo que había visto en Israel para aumentar la calidad de la viña, pero hasta que no tuve el aval de muchas personas y críticos, los diferentes gobiernos no me apoyaron. Una circunstancia que cambió cuando C-LM consiguió la autonomía”, añadía.